Diez cortometrajes se transmitirán al aire libre el 9 de junio, a las 9:00 p.m., en un proyecto que persigue rescatar a través del cine los espacios olvidados de la ciudad de Mérida. De acuerdo al organizador del proyecto, Isaac Zambra, el papel histórico que estos espacios tuvieron décadas atrás se dirige  hacia el olvido, por lo que él y nueve cineastas más apuestan por romper la niebla de la desmemoria y reivindicar su función en la vida cotidiana de la urbe. 

Cineasta y arquitecto, nacido en 1974 en una familia de artistas, Isaac Zambra ganó el Fondo de Mérida para la Cultura y las Artes 2018. Con el dinero montó  el mega proyecto Vacío Urbano: un muestra colectiva de cortometrajes que tendrán como sede, y eje argumentativo, el Museo de Ferrocarriles de la Ciudad de Mérida y la Ex-Estación de Ferrocarriles que ahora forma parte la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY), y en donde participarán diez cineastas cuyos argumentos fílmicos van desde el postapocalipsis, la revolución mexicana, el humor negro, hasta las crisis juveniles de la posmodernidad.

¿Qué es Vacío Urbano?

“Vacío Urbano es un primer modelo para contar historias dentro de un espacio olvidado. Es un proyecto grande en el que participo con otros cineastas.  Aunque soy arquitecto de licenciatura, desde hace cuatro o cinco años me he interesado por el cine y por la idea del de espacio, de cómo un espacio tiene significados para la gente a nivel individual y colectivo. Este primer proyecto se realiza con la premisa del vacío urbano que abarca el Museo de Ferrocarriles y la vieja Estación de Ferrocarriles que, desde hace veinte o treinta años, se encuentra en un estado de abandono. Se me hizo muy interesante, porque este lugar ha generado toda una mitología, una presencia para la gente, un detonante para los comportamientos sociales. El vacío urbano es un lugar que, teórica y realistamente, está concebido como un espacio indeterminado. Por tal motivo crea una presencia extraña para las dinámicas de una ciudad. Además, son espacios que tuvieron un papel histórico”.

 

¿Cuál es el enfoque del proyecto?

 

“Está configurado para que  interactúe diferente gente creativa, diferentes directores, y, en general, gente que considero que tiene una capacidad  significativa para detonar una idea mediante la plataforma del cortometraje.  Proponemos la creación de una historia en torno a un mismo espacio para que den rienda suelta al imaginario e incluso a narrativas colectivas.  Los proyectos van sobre todo tipo de temas: sociales, arte, proyectos más experimentales, ficciones post-apocalípticas, humor, etcétera”.

 

¿Por qué brincaste de la arquitectura al cine?

“Desde hace años, de manera natural, estoy al borde de la arquitectura y el arte. Siempre tuve ideas que se salían por mucho del modelo clásico de la arquitectura: hice instalaciones, montajes, pintura, fundamentalmente procesos de intervención de espacios para producir un cambio físico y, a nivel de espectadores, mental. En este caso trato de hacer un vínculo entre la capacidad que tiene el cine para desdoblar las historias en el tiempo e intentar que se amplifique, se alargue, el significado de un espacio. El cine tiene la virtud de retroceder el tiempo, adelantarlo, ralentizarlo, expandirlo y reeditarlo, generando más significados sobre un espacio, inclusive nuevos mitos”.

 

¿El proyecto nace con financiamiento municipal? 

“Sí, es el Fondo Mérida para la Cultura y las artes. Yo obtuve dinero de este fondo al igual que otros artistas. Se da el fondo para producir proyectos de fotografía, pintura, teatro, y en este caso cine, en un proyecto que tiene como objetivo vincular a las mentes que se desempeñan en esta rama artística, incluso que trabajen en conjunto y logren procesos de colaboración posteriores”.

 

¿Qué mentes participan en el proyecto?

“Invité a varios, entre ellos están: José Luis Gil, José Gamboa, Jason Buff, Pepe Perrucio, Glenny Torres, Bruno Yat ,  David Igneas y artistas que colaboran en la dirección, producción, arte, sonido, música, maquillaje, vestuario, iluminación y fotografía”.

 

¿ Cuáles son las especificaciones del proyecto? 

“Son diez cortos que se expondrán el nueve de junio a las nueve de la noche, al aire libre, en el Museo de Ferrocarriles, frente al parque de La Plancha. La  entrada será libre también. Y , bueno, este proyecto, al igual que otros festivales como Mórbido y el FICMY, tiene la intención de generar plataformas para la producción cinematográfica en Yucatán. Vacío Urbano persigue en específico revalorizar los espacios, tras ser modificados desde la producción cinematográfica. A la vez, pretende presentar y vincular a los artistas que desempeñan este arte  en el panorama cultural yucateco”.

 

 


Las fotos fueron tomadas por Allie Jordan.