Un día después de una masiva manifestación en la glorieta de los Niños Héroes y frente a la Fiscalía General de Guadalajara en protesta por las desapariciones recientes de jóvenes, las autoridades de Jalisco informaron que fue encontrado el cuerpo de César Ulises Arellano, estudiante de Medicina en la Universidad de Guadalajara, y el propio gobernador Aristóteles Sandoval sostuvo que se trató de un suicidio.

La reacción en las redes sociales contra la primera versión del gobierno de Jalisco fue de incredulidad y de molestia por el intento de darle “carpetazo” al caso de este joven que desapareció el 19 de marzo y fue encontrado el 25 de marzo en la barranca de Huentitán de la capital tapatía. La versión oficial es que se habría ahorcado.

La mañana del lunes 26 de marzo, las mismas autoridades difundieron a través de las redes sociales una carta de despedida del mismo joven César Ulises Arellano. Según el texto, se sentía agotado y decidió “buscar el descanso definitivo, ya saben mis razones”.

“Mi última voluntad es que no hagan ningún escándalo de esto, sería humillante que mis allegados se enteren. Gracias por apoyarme en el transcurso de mi vida, sé que tengo cosas ‘maravillosas’ en mi vida. No sólo para mí. No soy como los demás, es lamentable que no logre ser feliz. Denle un buen uso a mis cosas son suyas ahora”.

Otro mensaje en redes sociales fue difundido, en Twitter, por la presunta pareja sentimental de César Ulises. En la cuenta @gussscuevas publicó una foto con el estudiante de Medicina con el siguiente texto:

“En este momento me vale lo que piensen, si México es homofóbico o no; si la sociedad piensa que el estado tuvo la culpa o incluso criminales. No fue así. Conozco a César Ulises Arellano y, sí, como pueden ver, era mi novio”.