Impulsados por una investigación originada en Bruselas, el martes la Unión Europea impuso al gigante estadounidense Google una multa de 2.424 millones de euros, luego de considerar que la compañía “vulneró el mercado de búsquedas en internet al favorecer injustamente a sus propias recomendaciones de compra en línea incluso si existían otras mejores”. Según información de El País, se trata de la multa antimonopolio más alta que ha impuesto nunca la Unión Europea, la cual cubrirá 2.7% de los ingresos anuales de la compañía.

La Comisión Europea (organismo encargado de hacer valer las normas antimonopolio) mencionó en un comunicado que “las prácticas de Google favorecen sus propios servicios y anuncios de pago sin que los usuarios sean conscientes del sesgo”.

A su vez, los servicios de investigación de la Comisión Europea rastrearon 1.700 millones de búsquedas de usuarios de Google, debido a lo cual concluyeron “que el motor de búsqueda dista de ser neutro en la selección de contenidos”. Según el organismo, la Comisión lleva siete años investigando a la empresa fundada por Larry Page.

La comisaría de la Comisión Europea de Competencia, Margrethe Vestager,  declaró en una conferencia de prensa que “lo que Google ha hecho es ilegal bajo las normas europeas”. “Niega a otras compañías la oportunidad de competir en igualdad de condiciones e innovar. Y lo más importante: niega a los consumidores europeos una verdadera elección de servicios y beneficios completos de la innovación”, argumentó.

Según el Ejecutivo Comunitario de la Comisión Europea, este comportamiento de Google se repite desde el 2008, cuando la empresa cambió la forma de operar este servicio para que canalizara el tráfico del buscador hacia resultados “de su conveniencia”. A partir de ese momento, las webs rivales de Google «registraron una caída en picada de sus visitas (desde el 80% en Francia hasta el 92% en Alemania)», expresó el Ejecutivo.

Por su parte, Google indicó el martes que está estudiando si apelará ante el Tribunal de Justicia de la UE. La Comisión dijo que tiene hasta 90 días para aplicar los cambios exigidos por Bruselas. En caso contrario, Google enfrentará multas adicionales de hasta un 5% de la facturación media diaria de Alphabet, su matriz de búsqueda.

Vestager, además, exhortó a las compañías afectadas a exigir una indemnización en los tribunales de los Estados miembros.