Una mujer en lencería, recostada, adorna la fachada del establecimiento. Ésta es una de al menos 36 estéticas masculinas que ofrecen servicios sexuales de manera clandestina en Guadalajara. Se anuncian masajes, sauna, jacuzzi, cortes de cabello y servicios de salón de belleza.

Un hombre robusto frente a una computadora recibe a los clientes, explica los precios y promociones de los servicios. 30 minutos por 400 pesos que incluye masaje, cachondeo, oral y sexo. 800 pesos con dos mujeres al mismo tiempo, incluye doble penetración. Siempre con condón.

Al lado, en la computadora, el hombre por medio de cámaras puede ver lo que pasa en cada cuarto. Después de decir las promociones, el hombre toca un timbre y se escuchan pasos a lo lejos. Cuatro mujeres maquilladas en exceso, con minifalda y tacones llegan, dicen su nombre, dan un beso al cliente y regresan al largo pasillo para entrar en cada uno de los cuartos. Cassandra, Esmeralda, Janette y Rubí.

En la recepción, una silla de peluquero, escondida y olvidada.

—El servicio no está disponible por el momento—.

***
En Guadalajara hay, al menos, 36 estéticas masculinas que ofrecen servicios sexuales ilegalmente, una de las razones por las que esto sucede es porque no existe ninguna legislación local que regule el comercio sexual, pero también porque los reglamentos municipales y la falta de vigilancia sobre los permisos que se otorgan facilitan que la prostitución se esconda bajo diversos giros comerciales. La prostitución en Jalisco no es regulada por el Estado.

En el Reglamento para el Funcionamiento de Giros Comerciales, Industriales y de Prestación de Servicios en el municipio de Guadalajara no existe ningún giro comercial con el nombre de “estéticas masculinas”. Por ello, muchas están registradas en otros giros como: clínicas de belleza, baños, salones de belleza, masajes y saunas. En ese mismo reglamento, artículo 28, señala que los propietarios de estos giros tienen la obligación de evitar que existan prácticas de prostitución.

***
Entre 2009 y 2016, cuatro administraciones municipales han otorgado permisos para la operación de 2 mil 571 negocios vinculados a estos giros comerciales, actualmente 4 de cada 10 siguen vigentes, 101 son clínicas de belleza, 12 son baños públicos, 835 son salas y salones de belleza, 11 son de masajes y uno está bajo el nombre de “estética masculina de belleza”, giro inexistente para el Ayuntamiento de Guadalajara.

En febrero de 2014, César Ruvalcaba, ex regidor y director de Inspección y Vigilancia en la administración anterior en Guadalajara, presentó la Iniciativa contra Lenocinio y Trata de personas en establecimientos con giros de “estéticas masculinas” que proponía una revisión de estos espacios por parte de Protección Civil y el área de Inspección y Vigilancia del municipio, para verificar que se cumpliera el Reglamento para el Funcionamiento de Giros en las instalaciones y servicios ofrecidos.

Durante ese mismo año se hizo la revisión a 236 establecimientos con licencias de los giros antes mencionados, sólo el 13% fueron clausurados, según el ex regidor.

De las 36 estéticas investigadas, sólo 14 aparecen en el documento (DTB/1033/2016) obtenido a través de la Unidad de Transparencia del Municipio de Guadalajara, 10 están registradas como clínicas de belleza, dos como clínicas de belleza y estética y otras dos como salones de belleza. La mayoría están concentradas en las colonias Americana, Arcos Vallarta y Ladrón de Guevara.

El resto, 22 estéticas masculinas, operan bajo otros giros o sin un permiso de parte del Ayuntamiento de Guadalajara. Dos de ellas, a pesar de haber sido infraccionadas y clausuradas, siguen operando.

En el Reglamento para el Funcionamiento de Giros, Sección I, giros De baños públicos, masajes y estéticas, artículo 28, se establece como baño público a cualquier establecimiento destinado a utilizar agua, ya sea para aseo corporal, el deporte o para fines terapéuticos. Quedan comprendidos bajo estos giros los llamados baños de vapor, aire caliente, de tina y sauna. Ninguno de los 36 negocios están registrados bajo este giro. Al menos 16 de ellos ofrecen estos servicios.

***
En la estética 1, las trabajadoras sexuales descansan y esperan detrás de un pasillo iluminado que se oscurece a medida que el salón se expande. Dos hombres se encuentran platicando en el salón principal, son los encargados del negocio, el sonido de pasos los obliga a terminar su conversación.

—¿Qué se le ofrece?—, mira extrañado.

Una mujer un poco robusta de pelo rubio y largo se asoma, parece molesta.

—Aquí el negocio es con nosotras—, dice en tono de broma para después mostrar a sus compañeras, dos chicas recostadas en el sofá, una de cabello rojo y otra morena.

Los servicios incluyen una chica por 350 pesos y dos por 700. Trabajan ahí aproximadamente cinco mujeres, la pintura esta desgastada y el lugar se ve viejo. Tiene sauna y vapor. Una cortina de piedritas de colores intenta tapar la sala de descanso de los encargados. Otra trabajadora almuerza en la cocina.

—También hay servicio para mujeres—, grita una burlándose. Todos se ríen, hasta el encargado.

— ¡Esta lesbiana!—, dice otra.

***
Juan, a principios de 1990, era recepcionista en la estética masculina Taus. Además de dar información a los clientes, estaba obligado a supervisar los servicios “adicionales” al masaje.

—Todas las habitaciones de la casa donde estaba la estética tenían puertas con mirillas, cada que entraba una trabajadora con un cliente, yo me asomaba para ver qué tipo de servicio estaba dando y así organizar las comisiones de las trabajadoras.

Eso era en aquellos tiempos, ahora se supervisa en HD y con visión panorámica. Basta con tener un monitor para ver lo que pasa en nueve habitaciones.

En esta estética se anunciaban masajes y cortes de cabello. Nunca cortaron el cabello de ningún cliente. “Sólo masajes relajantes y con final feliz”.

Las 22 trabajadoras no tenían prestaciones, sueldos ni horarios fijos. Además, la rotación de personal era constante. Según explica Juan, no existía contratación de nuevas empleadas. El dueño llegó a tener tres estéticas al mismo tiempo que, al ser clausuradas, pasaban el personal entre ellas. Al final la cerraron porque el dueño olvidó pagar la licencia. Nada tuvo que ver con la prostitución clandestina.

Juan habla sobre una violencia callada. A pesar de las agresiones hacia las trabajadoras, su silencio representaba la continuidad de su trabajo. Durante el año y medio que trabajó ahí, sufrieron dos asaltos.

—Llegaban al lugar a amedrentar con la pistola para llevarse la ganancia del día. Desnudaban y encerraban a los hombres en el baño para después violar a las trabajadoras sexuales y llevarse todo el dinero.

Ellas hablaban de haber visto a los agresores en fiestas y antros. Los reconocieron abiertamente como policías judiciales.

La Policía Judicial Federal, ahora la Policía Federal Investigadora, era el organismo encargado de investigar delitos federales como tráfico de armas, delincuencia organizada y tráfico de personas.

Después de la violación, al día siguiente, regresaban a trabajar.

***
Vacíos legales alrededor del comercio sexual

Alejandra Cartagena, abogada y especialista en temas de trata de personas, denuncia que el gobierno mexicano, a pesar de haber firmado tratados y convenios internacionales en materia de comercio sexual, no tiene una labor comprometida de investigación y prevención.

El artículo 10 de la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos indica que la trata de personas es “toda acción u omisión dolosa de una o varias personas para captar, enganchar, transportar, transferir, retener, entregar, recibir o alojar a una o varias personas con fines de explotación”.

La trata es el tercer negocio más lucrativo del mundo, explica Cartagena. El Estado sabe que estos negocios existen y permite su existencia. Argumenta que “el Estado como regulador debe prevenir y sancionar. No hace nada y no da opción para salir adelante, sólo prostituirse”.

El Convenio para la Represión de Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena señala, en el artículo 20, la necesidad de tomar medidas para impedir que las personas que buscan trabajo recurran a la prostitución.

El artículo 16 señala que las Partes firmantes en el presente Convenio se comprometen a tomar medidas para rehabilitación y adaptación social de las víctimas de la prostitución. Sin embargo, Cartagena señala que no es fácil salir de este círculo ya que hay alguien detrás de ellas que las obliga a seguir en eso. No sirven los rescates porque el Estado criminaliza, exhibe y violenta a las víctimas.

***
La Ley General de Trata señala en el artículo 3 que se llevará a cabo la vigilancia y monitoreo permanente y en su caso dará aviso inmediato a la Fiscalía de aquellas disfunciones de anuncios clasificados que se presuman como publicidad ilícita o engañosa.

La publicidad de las estéticas masculinas camina entre carteras. Son tarjetas con fotografías de modelos que parecen extranjeras, la mayoría, asiáticas y rubias.

Una mujer está de rodillas y sólo una pequeña tanga cubre su cuerpo. Sus manos ocultan sus pezones y, a su lado, un letrero dice: “Sauna y Jacuzzi. Varias chicas a tu servicio para complacerte”. Otras modelos, también en lencería, están acompañadas de letreros de: “foto real”.

Existen tarjetas que por discreción al cliente, pretenden ser establecimientos de asesoría jurídica o reparación de celulares. Es suficiente una llamada para conocer precios de sexo oral y doble penetración.

***
En el país no existe una ley que establezca un reglamento para los usuarios o trabajadoras sexuales. La única ley en vigor relacionada con el trabajo sexual es la de Ley General de Trata. Desde el punto de vista de Alejandra Cartagena esto es lo mejor, ya que la prostitución resulta un acto de violencia, un ejercicio de poder sobre el cuerpo de las mujeres. Legalizar la prostitución no generaría un cambio en la situación de trabajo de las prostitutas “Hay un estigma social que no va cambiar ¿Qué vamos a legalizar? El abuso”. Para disminuir la violencia, es necesario tener a una sociedad que elimine los estereotipos, las relaciones de poder.

María Antonia Chávez, investigadora del Observatorio Latinoamericano de Trata y Tráfico de Personas, argumenta que “existen estudios que han demostrado que aun cuando se da la normatividad, no disminuye la violencia a las mujeres en este tipo de comercio, se sigue violentando el derecho de la mujer”. La regulación de esta actividad, según Chávez, no asegura que las mujeres tengan mejor calidad de vida, sino que simplemente el gobierno se asume como uno de los proxenetas más porque es él el que cobra una parte proporcional para que las mujeres se sigan prostituyendo.

Brigada callejera de Apoyo a la Mujer, “Elisa Martínez”, A. C., una organización civil integrada por trabajadoras sexuales, trabajadoras sexuales transgénero, sobrevivientes de trata de personas y otras mujeres solidarias, sostiene que: en México se maneja un discurso en el que el comercio sexual es un paso previo a la trata y toda actividad sexual mediada por dinero es violencia hacia las mujeres. El trabajo de Brigada Callejera propone que esto no es cierto, y que tanto a nivel empírico como conceptual es inapropiado confundir el comercio sexual y la trata porque difieren sustancialmente: el comercio sexual implica un tipo de trabajo, reconocido legalmente, mientras que la trata es un grave atentado contra la libertad y está tipificado como delito.

***
La estética 2 parece un motel, con fachada blanca cubierta de polvo. La puerta principal está cerrada con un cancel del mismo color que parece nunca haber sido abierto, no se puede ingresar por ahí. A un costado del edificio se encuentra el ingreso para automóviles, entra un taxi con un chófer y dos hombres.

Al detenerse dentro del estacionamiento, se bajan del carro los dos hombres vestidos de camisa, pantalón y zapatos elegantes. El chófer les indica un camino estrecho y poco visible rodeado de plantas que lleva a otro cancel. Dentro del lugar, el encargado ve al par de clientes y abre la puerta eléctrica. Los hombres se acomodan en una de las dos salas de la recepción. Cuatro chicas, entre 20 y 30 años, desfilan ante ellos de forma coqueta, mencionan sus nombres y les estrechan la mano. Uno de ellos se muestra indeciso.

—¿Vas a dejar a tu amigo abajo?—, le reprende juguetonamente una joven.

El servicio en esta estética con una chica cuesta 1,200 pesos que incluye masaje y sexo, ahí trabajan 19 mujeres. El paquete para una despedida de soltero incluye 6 chicas por 26,000 pesos. Incluye alcohol.

En el Reglamento de Funcionamiento de Giros, artículo 29, número 2, prohíbe la venta y consumo de bebidas alcohólicas dentro de baños públicos, masajes y estéticas.

—Como pueden ver tengo buena mercancía—, enfatiza el encargado.

Para más información el encargado se dirige a una cocina que contrasta con la extravagancia del lugar, los platos aún están por lavarse, la mesa parece recién usada, en el refrigerador un mensaje escrito a mano resalta “la comida se tira los miércoles”, pareciera una cocina de una casa cualquiera; excepto por la báscula de consultorio que se encuentra en una esquina.

El encargado se detiene en una pequeña oficina con un monitor que muestra más de una decena de cámaras que graban dentro y fuera de las habitaciones. Todo lo tiene controlado para que, según él, “ninguna de las chicas hagan sus negociaciones”. Este negocio no se encuentra en la lista de licencias vigentes de clínicas de belleza, estéticas, masajes o sauna.

***
Sin conocimiento, sin operativos

En el artículo primero de la Ley Estatal para Prevenir, Combatir y Erradicar la Trata, se dice que “El Estado está obligado a proteger, apoyar, atender y asistir a las víctimas, ofendidos y testigos de trata de personas, con la finalidad de garantizar el respeto a su dignidad, su libertad, el desarrollo de la personalidad, la seguridad y fortalecimiento de sus capacidades, así como promover la cultura de la prevención, el estudio, la investigación y el diagnóstico respecto de los delitos de trata de personas”.

En 2013 y 2014 la Fiscalía General del Estado de Jalisco realizó sólo seis averiguaciones previas sobre el delito de la trata de personas en el estado (EXP.ADMVO.INT.LTAIPJ/FG/505/2016). Estas incluían las modalidades de explotación laboral, trabajo forzado, explotación sexual, matrimonio servil o forzado, prostitución ajena u otras formas de explotación sexual. Tres de las investigaciones han sido en Guadalajara y ninguna de ellas en estéticas masculinas.

En 2015 y lo que va de 2016 no ha realizado ninguna.

Once personas fueron rescatadas en esos operativos, en su mayoría mujeres. Cuatro de las víctimas son menores de edad, tienen de 10 a 17 años, y 5 de 18 a 30 años.

El Investigador y Capacitador de la Comisión Estatal De Derechos Humanos de Jalisco, Jesús Octavio Sánchez Rocha, ha dado cursos a la Fiscalía sobre cómo identificar la trata de personas. “Yo le preguntaba al personal de la Fiscalía en diciembre del 2015, ¿cuántos casos de trata de personas conocen, han visto o llevan a cabo?… No hay”. Sánchez Rocha reitera que es una tristeza que la misma autoridad, que es la competente para ver esos asuntos, diga que no existe ninguno.

Una nota de Radio Noticias 1070 AM publicada el 3 de marzo de 2015, informa que más de 50 estéticas masculinas fueron clausuradas en operativos realizados por el Ayuntamiento de Guadalajara. Al cuestionar sobre las investigaciones de estos establecimientos la Fiscalía respondió que “no se localizó registro alguno de la información señalada por el requirente”.

Por su parte, María Antonia Chávez de Observa la Trata mencionó que en el gobierno de Jalisco hubo una fiscalía de trata que nunca ha estado en una administración permanente y no han hecho ninguna acción contundente. Agregó que los procesos de rescate “generalmente se dan cuando quieren tomar alguna nota amarilla en el periódico, para retomar votos o desprestigiar un gobierno”.

***
Alejandra Cartagena, abogada defensora contra la trata, comenta que, en conversaciones previas, una trabajadora sexual ha coincidido con ella con que legalizar la prostitución sólo las haría pagar impuestos, pero no terminaría con la violencia. Legalizar la prostitución no quiere decir que vayan a tener mejores condiciones laborales. “Es prostitución y dentro de esta existe una violencia que se ejerce contra el cuerpo de las mujeres. Unas quieren que se legalice y otras que no”.

Los vacíos legales y la falta de regulación del comercio sexual en Jalisco propician que diversos establecimientos ofrezcan servicios que no corresponden a los permisos otorgados. Esto complica el trabajo de investigación en cuanto a las condiciones de las personas que ahí laboran. Las autoridades, al hacer caso omiso de estos establecimientos, se vuelven cómplices de la posible explotación sexual.

estetica-1