Foto: Arturo Campos Cedillo.

Foto: Arturo Campos Cedillo.

El día de hoy el diario deportivo Récord publica imágenes y extractos de la que, presuntamente, sería la denuncia que Belén Coronado, podóloga de las Chivas del Guadalajara, habría levantado en contra de Ricardo La Volpe, hasta hace una semana director técnico del equipo tapatío. La averiguación previa 1622/2014, levantada ante la Unidad de Investigación Contra Delitos de Trata de Personas, Mujer, Menores y Delitos Sexuales, está fechada el 30 de abril a las 20:30 horas en Guadalajara, y en ella Coronado sostiene que existió contacto forzado por parte del timonel y los hechos habrían sucedido el 18 de abril.

El diario deportivo resalta algunos pasajes del documento en los cuales la presunta afectada narra que después de haber sido avisada por el propio La Volpe de que la visitaría en su consultorio, el día 18 de abril, “como a eso de las 2 de la tarde”, el entrenador entró en su consultorio vestido solamente con una toalla alrededor de la cintura.

La podóloga señala que quizo portarse de una manera profesional, por lo cual no dijo nada de la manera en la que se había presentado el argentino. “Le dije que se sentara… pude ver que no traía ropa interior, al sentarse se le abrió un poco la toalla, ya que abrió las piernas, y alcancé a ver su pene. Me hizo sentir incómoda y no le dije nada, porque el señor La Volpe es una figura de autoridad… seguí con mi trabajo de manera muy profesional, quería evitar algún tipo de problema”, narró al ministerio público.

Durante la diligencia, el documento consigan que Coronado explicó que el tratamiento solamente implica tener contacto con los pies del paciente y tiene una duración de aproximadamente 30 minutos.Durante el tratamiento con el director técnico, señala, éste “hacía muchos movimientos” y pudo observar como se subía la toalla. «El tratamiento implica tocarle únicamente los pies al paciente; duró aproximadamente media hora. Hacía muchos movimientos y observaba cómo se subía la toalla… Yo no quería verlo a la cara y empeorar las cosas… La toalla de este señor ya la traía a la altura de media pierna, abierta de la parte media, se le alcanzaba a observar su pene. Al final de la sesión, a los pacientes se les da un masaje en los pies. Yo me levanté y tomé una crema y le dije al señor que se la iba a aplicar desde la mitad de la pantorrilla hasta el total del pie… Le dije que la sesión había terminado. El señor La Volpe levanta su toalla aún más y su pene quedó sin cubrir y me dijo: masajéame más arriba” consigna la denuncia.

Ante la petición, la podóloga agrega que le dijo al ex timonel de Las Chivas que no hacia masajes, a lo que él le respondió “Qué, te da miedo? Según señaló la afectada, al sentirse “nerviosa y desesperada”, decidió abandonar el consultorio, por lo cual antes fue por su celular; al hacerlo pasó al lado de La Volpe y es cuando éste la sujetó y la jaló, tratando de que lo tocara. “Tócame, tócame, ¿o qué, te da miedo?”, le decía mientras trataba de que ella tocara su pene, logrando que lo rozara durante el forcejeo, “sin que yo tuviera la intención de algún tipo de intimidad sexual”, agregó Coronado.

Después de ello, señaló, pudo zafarse y La Volpe se levantó del sillón y se dirigió a la puerta, desde donde le dijo “todo bien”, a lo cual ella no respondió nada. Al día siguiente, narra, se presentó a laborar de manera normal y comentó con algunos jugadores lo sucedido y ellos le dijeron que la iban a apoyar”.

Según la narración de la podóloga, el 24 de abril se presentó de nueva cuenta en su consultorio y cerró la puerta para decirle: “perdóname, escucha, tengo familia, qué necesitas, pero di que no es verdad, que todo es un chismerío… Si yo sigo en Chivas te voy a ayudar. Le dije que no necesitaba eso, que no iba a mentir”.

La podóloga puntualizó que no le interesa llegar a ninguna conciliación con el entrenador, el cual “es muy machista y despectivo con las mujeres, por lo tanto no quiero llegar a ningún tipo de arreglo. Es mi deseo interponer formal querella en contra de Ricardo La Volpe». Después de lo cual solicita atención psicológica a la fiscalía y aseguró no tener ningún inconveniente en someterse a una prueba de polígrafo.