Fuente: Récord

Es la increíble y triste historia de un equipo que no gana desde el año pasado; que en esta temporada, de siete partidos jugados, ha logrado solamente obtener dos empates; que ha permitido diez goles y ha anotado tan sólo dos. La historia del equipo del fútbol mexicano que cuenta con la mayor cantidad de seguidores y con un gran arraigo, al cual su dueño ha convertido en una parodia y hace pasar por vergüenzas insólitas a su afición. La historia de un equipo que su dueño pensó que la solución a sus problemas sería vetar a un medio de comunicación, no permitiendo al diario deportivo Récord ingresar a sus entrenamientos, a su estadio o a cualquier evento relacionado con el equipo. Es la historia de las Chivas de Guadalajara que ni siquiera con su “enemigo” vetado, el culpable de todos sus males, logró ganar en su casa el pasado fin de semana.

El viernes 17 de febrero, el Club Deportivo Guadalajara A.C. hizo público un comunicado en el que anunciaba el veto al diario deportivo, y presumía contar con el respaldo de todos los equipos miembros de la Federación Mexicana de Fútbol. Según el documento, la decisión responde a los «ideales fundamentales del deporte mexicano que busca el juego limpio y la sana competencia». El comunicado agrega que el club ha sido «víctima de reiteradas mentiras publicadas por este diario», lo cual señala ha «generado una campaña de odio y abusos, llegando incluso a las amenazas de muerte, lo que redunda en un gran daño moral para la institución».

Sin embargo, el Club Guadalajara y su dueño Jorge Vergara, no aclaran en su comunicado cuáles han sido esas mentiras que justifican su decisión. Es de suponer, que la información en cuestión se relaciona con lo que Récord publicó hace algunas semanas sobre la esposa de Vergara, Angélica Fuentes, quien es también presidenta de la Chivas. En aquella ocasión, el diario afirmó que la presidenta del club se ha opuesto a reforzar el equipo. En su momento, Vergara desmintió esta noticia y señaló que su publicación provocó amenazas de muerte hacia su familia.

Lo increíble de esta historia no es la decisión de Jorge Vergara de impulsar esta vergonzosa medida, a fin de cuentas a lo largo de los años los aficionados al fútbol nos hemos acostumbrado a ver cómo con dinero, reacciones vicerales y decisiones incomprensibles (como cambios de entrenador de complicada lógica, que solamente el dueño de Omnilife entiende) las Chivas de Guadalajara han dejado de ser un equipo protagonista del fútbol mexicano: en quince años ha obtenido solamente un campeonato. Tampoco es de sorprender que Televisa, TV Azteca, y los cuatro equipos de estas televisoras se hayan sumado a este veto. Lo que resulta incomprensible es que la mayoría de los demás equipos hayan secundado esta decisión, salvo la honrosa excepción de los Pumas de la UNAM, Los Tigres de la UANL, los Tecos y el Toluca.

El hecho es que ante las críticas incómodas, la FMF y las Chivas han decidido vetar a un medio de comunicación. Resulta paradójico, que aquel que con sus desplegados gustaba de «calentar» los partidos, sin importar los riesgos que ello implicaba al llevar un evento deportivo al terreno del enfrentamiento, ahora esgrima «el juego limpio y la sana competencia» como un argumento para silenciar las críticas. Tampoco hay que olvidar que, quien ahora denuncia «abusos» y «mentiras», enfrenta un litigio con los socios inconformes del Club Deportivo Guadajara, quienes no están de acuerdo con la forma en que se hizo del control del mismo.

Pareciera que en el afán de desviar la atención y de buscar responsables de la crítica situación que vive el Gudalajara, Vergara recurre a lo que mejor sabe hacer, que es generar polémica. Este personaje que siempre ha dicho ante las cámaras que hay que mejorar la imagen del fútbol nacional y hacerlo competitivo a nivel mundial, poco le ha importado que la decición de vetar a un medio se haya convertido en una noticia internacional, la cual el diario deportivo español Marca, ha calificado como «Una declaración de guerra a la prensa».