El ex presidente Felipe Calderón Hinojosa anunció vía redes sociales su renuncia al Partido Acción Nacional, acusando a un “consorcio” de controlar el organismo y de haber destruido la democracia interna de manera “irreversible”, al grado de que las candidaturas relevantes han sido “impuestas por designación a la membresía”.

La renuncia de Calderón Hinojosa se produjo poco después de los comicios para elegir al nuevo dirigente nacional. Su candidato, Manuel Gómez Morín, nieto del fundador del PAN, perdió en las elecciones internas ante Marko Cortés, el joven dirigente que pertenece al grupo del ex candidato presidencial Ricardo Anaya.

“La camarilla que controla el partido ha abandonado por completo los principios fundamentales, las ideas básicas y las propuestas del PAN, y no le interesa sostenerlos, actualizarlos o fortalecerlos”, reprochó Calderón Hinojosa, él mismo ex dirigente nacional de Acción Nacional a finales de los noventa.

La renuncia de Calderón ya era una ruta prácticamente esperada desde que el año pasado su esposa Margarita Zavala también se fue del PAN acusando a Ricardo Anaya de ser “juez y parte” en la contienda para designar el candidato presidencial. Zavala fue candidata presidencial independiente, pero terminó por renunciar también antes de los comicios del 1 de julio de este 2018.

Ante la renuncia de Calderón, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN lamentó la decisión del ex presidente de 2006 a 2012, pero le reprochó que “alguien con su capacidad no esboce la más mínima autocrítica por los errores que señala, muchos de los cuales comenzaron a incubarse y a potenciarse precisamente cuando él, como presidente de la República, tenía el control total del partido”.

El CEN le deseó “buena suerte en sus próximos proyectos” y le agradeció “todos sus años de militancia”.

En las redes sociales, especialmente en Twitter, la renuncia de Calderón opacó por completo la victoria de Marko Cortés y se convirtió en uno de los memes más comentados.

En plan de broma, varios tuiteros señalaron que su próximo partido podría llamarse Partido Oficial Mexicano de Oposición (POMO), en clara referencia al gusto por la bebida del ex presidente panista.