Luego de una acalorada discusión entre el presidente Donald Trump y el periodista Jim Acosta, el equipo de comunicación de la Casa Blanca decidió retirarle el pase de prensa al reportero de CNN.  Ante esto, la agencia de noticias presentó una demanda contra el mandatario y otros cinco miembros de la Casa Blanca.

CNN alega que haberle retirado el pase de prensa a Acosta es una violación constitucional, por lo que deben «devolvérsela de inmediato”. “La suspensión viola los derechos de la Primera Enmienda a la libertad de prensa y de la Quinta», apuntan.

La Casa Blanca mantuvo su postura y señaló que el periodista «puso sus manos sobre una becaria que intentó quitarle el micrófono luego de que Trump le quitara el turno de la palabra» durante una rueda de prensa en la que se hicieron preguntas sobre la caravana migrante y los resultados de las elecciones intermedias.

Aparte de Trump, los otros cinco acusados son: el jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly; la portavoz, Sarah Sanders; el director de comunicación, Bill Shine; el director del Servicio Secreto, Joseph Clancy, y un agente que le impidió el acceso a Acosta el pasado miércoles.

«Si bien la demanda es específica de CNN y Acosta, esto podría haberle ocurrido a cualquiera», menciona un comunicado de CNN. «Si no los desafiamos, las acciones de la Casa Blanca podrían crear un efecto peligroso para cualquier periodista que cubra a las autoridades electas».