La Casa Blanca de Peña Nieto

Por Jenaro Villamil

Al final de su desgobierno

La Casa Blanca de Peña Nieto

Parecía más un cementerio

Que un delirante complejo.

Ahí estaban enterradas

Todas sus reformas y ambiciones

Un elefante blanco de aeropuerto

Y el socavón de su sexenio.

Cuando llegó la Parca a visitarle

Lástima sintió de tanta muerte

Y le ofreció llevarle cada 2 de noviembre

Un logo del PRI para que lo recuerden.

Calavera mediática

Por Mateo Peraza Villamil

La Parca,

sedentaria,

pasa Día de Muertos viendo la tevé.

Hace mucho

que ha colgado

su guadaña en un clavito de la pared.

La capucha,

percudida,

metió en una caja la otra vez

Y los huesos

desgastados

puso en el suelo para la tevé poder ver.

 

Hombres y mujeres

su trabajo no se cansan de robar.

¿Hace días

o hace años?

La Parca no lo puede precisar.

Sólo sabe

que las almas

es incapaz de gestionar.

Ya que explotan

en barahúnda

bajo las metrallas de metal.

 

Con los ojos desorientados,

y una Coca-Cola en el antebrazo,

contempla los altares pasar.

Sobre calles,

extrarradios,

la Parca siente nostalgia en la oscuridad.

 

Qué extraño,

se interroga,

en los altares viejos ya no hay.

Ahora hay niños

y bebés tiernos

como dulces de mazapán.

Adolescentes tristes

con su rostro impreso

en los cuerpos color tamal.

Incluso un perro

macilento

con una lengua larga e infernal.

Hace zapping

La Parca

para el sueño encontrar.

Pero antes mira

de reojo

su guadaña,

triste y oxidada,

refulgir en la oscuridad.

Calaverita al sexenio

Por Paulina Martínez

De Atenco hasta los Pinos

enterraste nuestros muertos

sin altar y sin memoria

te llevaste la historia.

Esa es chamba de la flaca

y por jugarle al mirrey

viene por tu casa blanca,

¡Ay, Peña! Sí estás bien buey.

Mas todo ve la huesuda

que vio a la más conchuda

llevándose un centavito,

pero no corras Chayito,

la flaca no es pacienzuda,

te va a dejar pellejuda.

Ya va la Parca con carga

y Reforma está cerrada,

son los fifís exigiendo

VIP pa’ el fin del mundo.

 

Rosario Robles

Por Jenaro Villamil

Preocupada de ser estafada

La Parca decidió no llevarla

Y la castigó con un video-escándalo

Para recordarle cuando fue amada

Y ahora sólo es defenestrada.

 

Miguel Ángel Mancera

Por Jenaro Villamil

Rauda y veloz la Calaca

Llegó en línea 12 hasta la casa

De un hombre pequeñito

Que vendió bisquets de chiquito.

“Miguel, Miguelito no tengas miedo”

Le dijo muy sabia la Huesuda

“en el más allá tendrás más votos

Y terrenos que ganarle al cielo”.

Convencido el ex jefe de Gobierno

Se fue directito a la Muerte

Pero traviesa como suele ser la Parca

Lo dejó abandonado y sin partido

Vendiendo cafés en el limbo.

 

Elba Esther Gordillo

Por Jenaro Villamil

Preocupada por su espejo

La Parca fue a visitarla

Le ofreció armar un sindicato

En el más allá donde hay dinero.

Desconfiada la maestra

Le dio una manzana blanca

Y le dijo que la esperara

Porque aún le falta la venganza.