Hoy es el segundo día del juicio contra Joaquín “El Chapo” Guzmán, el presunto ex líder del Cártel de Sinaloa, organización delictiva que en su momento fue las más poderosa de México y el mundo. Al juicio asistió su esposa, Emma Coronel, quien estuvo en la primera fila en tanto duró el proceso.

Hasta el momento ya han hablado tres testigos en la corte de Nueva York. El primero fue un agente retirado de Aduanas, Carlos Salazar, quien laboró en Arizona en 1990 y a quien se le cuestionó por un túnel que atravesaba Arizona, Estados Unidos y Aguaprieta, el cual incluso contaba con un sistema hidráulico y por donde se presume que “El Chapo” cruzó toneladas de cocaína.  En este sentido Salazar apuntó que, en tanto trabajó en Aduanas, nunca “se reportó ningún movimiento sospechoso”.

El segundo testigo fue Robert Arnold, un ex agente de la DEA que explicó los análisis clínicos forenses de la droga que presuntamente pertenecía al Cártel de Sinaloa.

La defensa de “El Chapo”, encabezada por Jefrrey Lichtman, señaló de nueva cuenta que los testigos cooperantes participan “por razones económicas” o “por una posible reducción de sus condenas”. “El caso está basado en mentiras, es un producto de la manipulación, y Joaquín Guzmán es inocente de los cargos”, dijo Lichtman.

En respuesta, y con base en una declaración anterior, el juez Brian Cogan amonestó al abogado por realizar alegatos sin “pruebas directas”. También le recriminó haber acusado a los gobiernos de México y Estados Unidos sin fundamentos comprobables, luego de que alegara que  el Cártel de Sinaloa extorsionó a altos funcionarios de dichos gobiernos a través del “El Mayo Zambada”. Además, Lichtman señaló a Zambada como el verdadero líder del Cártel de Sinaloa.

En contraste, Jesús “Rey” Zambada García, el hermano del “El Mayo Zambada”, quien fue el tercer testigo en declarar en el juicio contra “El Chapo” como cooperante del gobierno, señaló a su hermano y a Guzmán Loera como los líderes principales del Cártel de Sinaloa, amén que explicó cómo se realizaban las descargas de cocaína a Estados Unidos