Tras pasar 655 días en una prisión de máxima seguridad en Nueva York, Estados Unidos, Joaquín Guzmán Loera «El Chapo», quien hace poco más de un año era el narcotraficante más buscado del mundo, asistió este lunes a los primeros preparativos para el juicio que enfrentará en una corte de Nueva York. Dando inicio a un proceso penal que podría durar hasta tres meses y en el que exlíder del Cartel de Sinaloa, de 61 años, lidiará con 11 cargos en su contra, entre los que se encuentran haber introducido cientos de toneladas de cocaína y otras sustancias ilegales a EE.UU., lavado de dinero y los asesinatos de al menos 33 personas, de acuerdo a un comunicado de la Fiscalía.

Moteado «El Chapo» por medir 1.68 metros de estatura, Joaquín Guzmán dijo durante su última detención en México que él «solamente era  un agricultor», pese a que se fugó en dos ocasiones de prisiones de máxima seguridad en México durante los años 2001 y 2014.

Su defensa, encabezada por los abogados Eduardo Balazero y Jeffrey Lichtman, sostienen que «El Chapo nunca fue líder del Cártel de Sinaloa», por lo que es “imposible que haya ordenado los asesinatos”. Se presume que la defensa no busca que sea declarado inocente, sino «que la evidencia no sea lo suficientemente contundente para convencer a los miembros del jurado de su culpabilidad». Además, han argumentado que durante su proceso judicial se enfrentó a una “maquinaria judicial” que no ha sido imparcial y lo ha deteriorado físicamente. En contraste, la Fiscalía ha acumulado evidencia en su contra que se remontan hasta treinta años atrás, la cual será respaldada por al menos 40 testigos.

Asimismo, en septiembre pasado, Lichtman argumentó que los testigos que cooperan en el caso «tienen un incentivo para mentir pues todos obtienen algo de esto».  «No lo hacen por buen corazón, sino porque quieren dinero o libertad», dijo.

En concreto, la selección de los jurados inició este lunes, mientras que el juicio como tal tendrá lugar el 13 de noviembre.

Por su parte el juez Brian Cogan, quien llevará el caso, dijo que durante el primero juicio no se considerarán las acusaciones de homicidio. «Este es un juicio de conspiración para traficar drogas, no de conspiración para asesinar», dijo durante una audiencia el martes pasado. «Tomen los cargos más sólidos y recorten el resto», instruyó.