Ian David Long, un veterano de guerra de 28 años que fue diagnosticado con estrés postraumático, fue el autor de un tiroteo en Thousand Oaks, California, que ha derivado hasta el momento en la muerte de 13 personas y 25 heridos, de los cuales 23 no son graves.

Poco después de la media noche, Long arrojó una granada de humo contra la gente que se encontraba en un bar ubicado a 55 kilómetros al noreste de Los Ángeles, tras lo cual realizó 30 detonaciones. De acuerdo con reportes del sheriff del condado, al interior del recinto se encontraban al menos 100 personas que celebraban un evento musical juvenil denominado “College Country Nights”. Entre los fallecidos se encuentra “el número dos” del sheriff del condado, Ron Helus, quien fue alcanzado por varias balas cuando respondió a una de las primeras llamadas de emergencia; tenía 29 años trabajando en la policía y pensaba jubilarse dentro de poco.

«Tiró granadas de humo por todas partes. Vi cómo apuntaba por la espalda a la chica que estaba en la caja registradora. No paraba de disparar”, dijo John Hedge, residente de Moorpark, a la cadena local ABC7 durante una transmisión en vivo.

A través de un tuit, Donald Trump dijo estar totalmente enterado sobre lo ocurrido, señaló que el tirador murió en la escena y ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas.

“Me han informado completamente sobre el terrible tiroteo en California. La policía y los socorristas, junto con el FBI, están en escena. 13 personas, en este momento, han sido reportadas muertas. Del mismo modo, el tirador está muerto, junto con el primer oficial de policía que entró al bar. Gran valentía demostrada por la policía. La Patrulla de Carreteras de California estuvo en escena a los 3 minutos, con el primer oficial que ingresó. El sargento del sheriff murió en el hospital. Dios bendiga a todas las víctimas y familias de las víctimas. Gracias a la aplicación de la ley”, escribió el mandatario estadounidense.

El ataque se ha catalogado como uno de «los más mortíferos» en la historia de Estados Unidos y ocurrió apenas dos semanas después de otro tiroteo que tuvo lugar en una sinagoga de Pittsburgh, en el que fallecieron 11 personas.

Foto: CNN