Luego de que Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos en la ONU, anunicara que dejará su cargo en diciembre, el presidente Donald Trump dijo el martes que su hija y asesora Ivanka Trump sería una “increíble embajadora”.

«He escuchado muchos nombres (para ocupar el cargo). He escuchado el de Ivanka. Creo que Ivanka sería increíble, sería dinamita», dijo Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Acto seguido, Trump se contradijo: “Aunque, ya saben, entonces me acusarían de nepotismo, aunque no estoy seguro de si hay alguien más competente en el mundo»,expresó.

Poco después, Ivanka se autoeliminó de la lista de posibles reemplazantes de Haley. «No seré yo», dijo.

Pese a que el sucesor será nombrado oficialmente en dos semanas, el presidente confirmó que considerará para el cargo a Dina Powell, quien lo asesoró en política exterior durante su primer año de mandato. «Dina es ciertamente una persona a la que consideraría», dijo. 

Asimismo, ha nombrado otros prospectos, como a la embajadora estadounidense en Canadá, Kelly Craft, y a Richard Grenell, embajador en Alemania, duramente cuestionado este año por apoyar a los grupos de ultraderecha en Europa.