Publicado por el Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia.

En cuatro meses, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de Argentina recaudó US$ 19 millones por el cobro del impuesto al valor agregado (IVA) a proveedores extranjeros que brindan servicios digitales en el país, entre los que se encuentran los OTT audiovisuales como Netflix, así como también medios de prensa como Financial Times, Bloomberg y The New York Times.

La aplicación del IVA a los servicios digitales se incluyó en la normativa argentina a través de la Reforma Tributaria (Ley 27.430 de 2017) y el agente de percepción son los bancos a través de las tarjetas de crédito.

Desde el inicio de la implementación del cobro del 21% del IVA, en junio de este año, las empresas han trasladado el costo a los usuarios. Por ejemplo, Netflix sumó a su abono básico (US$ 3,5) un cargo extra de US$ 0,74 -que los clientes pagan en moneda local.

Argentina no es el único país que decidió aplicar el cobro del IVA a los servicios digitales de modo general por medio de reformas fiscales. También lo hicieron Colombia (en 2016 dispuso el pago del IVA del 21%) y Uruguay (22% del IVA y el 12% en concepto del impuesto a la renta). Recientemente, el Ministro de Hacienda de Chile también anunció que se prevé avanzar en una reforma tributaria que alcance a los servicios digitales.

Tanto en los casos de Colombia y Uruguay, la normativa está vigente pero los organismos fiscales aún están buscando alternativas para implementarlo. Por ejemplo, si bien en Colombia, la recaudación está vigente desde julio de 2018 y las empresas debían comenzar a tributar en septiembre, el gobierno decidió ampliar el plazo.

Por su parte, Uruguay encontró una fórmula para que las compañías se acojan a la medida. A partir de diciembre, las empresas tecnológicas extranjeras que brindan servicios digitales en Uruguay podrán tributar en dólares y sin necesidad de designar un representante legal en el país.