Este 16 de octubre, Mexicanos Contra la Corrupción  y la Impunidad (MCCI) presentó el estudio “Salud deteriorada. Opacidad y negligencia en el sistema público de salud”, un reporte compuesto por cuatro investigaciones que documentan problemas de vacunación, atención a la diabetes, hospitales de alta especialidad y comunicación social. A lo largo de la semana, estos casos podrán ser consultados en este sitio. El primero ya ha sido publicado y trata sobre la vacunación.

“La vacunación es una de las acciones de salud pública más efectivas para prevenir enfermedades y una obligación indeclinable del Estado. Sin embargo, en México no hay certeza sobre la cobertura y la oportunidad con la que se aplican las vacunas a los niñ@s durante su primer año de vida (cada año nacen 2.3 millones de niñ@s en México)”, apunta MCCI.

Respecto a los descubrimientos sobre las deficiencias en las políticas de vacunación y su cobertura, MCCI subraya los siguientes hechos:

  • Falta de indicadores de eficiencia y abasto. La Secretaría de Salud (SSA) no cuenta con un sistema nominal y universal que permita conocer la cobertura de vacunación.
  • Falta de certeza en la cobertura oportuna. La metodología que el gobierno mexicano utiliza para calcular la cobertura de vacunación se presta a sobreestimaciones relevantes. Las cifras oficiales indican que 90.7% de los niñ@s menores de un año tienen completo su esquema de vacunación. En contraste, “Salud deteriorada” estima que la cobertura promedio alcanza apenas a 60% de los niñ@s.
  • Otros datos citados por MCCI aseguran que la cobertura de vacunas es menor. Por ejemplo una investigación auspiciada por Fundación Carlos Slim y la SSA, menciona que la cobertura oportuna promedio en octubre  de 2018 es de 47.7% en infantes menores de un año. Asimismo, UNICEF estimó en 2015 una cobertura oportuna promedio de 34.3% para esa misma población.

“Estas cifras se traducen en que hasta el 65.7% de los niñ@s podrían no tener su esquema completo o haberlo recibido tardíamente y, por lo tanto, en riesgo de enfermar. En contraste, la SSA admite únicamente que 9.3% de los niñ@s menores de un año están en riesgo por enfermedades prevenibles con vacunas”, señalan.

Frente a este panorama, MCCI hace las siguientes recomendaciones:

  • Desarrollar convenios jurídicamente vinculatorios para mejorar la rectoría y la calidad del programa nacional de vacunación, e incluir indicadores de cobertura nominal.
  • Integrar indicadores que permitan distinguir entre cobertura oportuna de vacunación tardía (de rescate), tal como lo ha recomendado la Organización Panamericana de la Salud (OPS) desde 2015.
  • Impulsar la inclusión del registro nominal de vacunación en la Ley General de Salud dando seguimiento a su implementación y observancia.
  • Continuar con la instrumentación de la cartilla electrónica, extenderla para hacerla sectorial y dar acceso a los datos.
    Separar la operación de la evaluación del programa de vacunación para eliminar el conflicto de intereses y mejorar la rendición de cuentas.
  • Evaluación de las acciones de promoción de la vacunación, y ampliar la difusión y el acceso a dichas evaluaciones.