De acuerdo con proyecciones de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), al término del sexenio del priista Enrique Peña Nieto, en México habrán asesinado a 15 mil 16 niños y adolescentes. 

De seguir esta tendencia, las proyecciones estiman que durante el próximo sexenio (2019-2024) morirán asesinados otros 26 mil 824 menores de edad, lo que equivale a 4 mil 470 al año; es decir, 14 al día. 

“La violencia que sufren niñas, niños y adolescentes, en sus distintas formas de expresión, muestra una tendencia ascendente en los últimos 5 años. La violencia física se ha incrementado en un 85%, la psicológica en más del 500%, la violencia sexual en 270%, la económica en 363% y la generada por abandono o negligencia en casi 200%”, detalla el informe.

El director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), Juan Marin Pérez García, señaló la violencia desatada tras la Guerra Contra el Narcotráfico como uno de los principales orígenes.

“Una guerra necesita dinero, capacidad de fuego y soldados. ¿Esto qué significa? Que hemos duplicado el dinero al Ejército y a la Marina, tienen más efectivos militares, más armas y eso es un incentivo perverso para la guerra. Al estar confrontándose con los grupos del crimen organizado, estos también necesitan soldados y se ha dado un fenómeno terrible de reclutamiento forzado de adolescentes y personas jóvenes que son los primeros a los que matan. Si el próximo gobierno mantiene la estrategia de militarizar la lucha contra el crimen organizado seguiremos teniendo la misma cantidad de muertos porque es una guerra”, señaló.

Detalló que al inicio de la Guerra Contra el Narco, generada por el ex presidente panista Felipe Calderón, los niños que perdían la vida eran víctimas del fuego cruzado entre organizaciones criminales o entre organizaciones criminales y las autoridades judiciales.  No obstante, en 2011 las células delictivas comenzar a asesinar niños “para mandar un mensaje a sus rivales”. 

De acuerdo con el experto, en 2015 este grupo se volvió blanco de reclutamiento forzoso por parte de los grupos criminales para convertirlos en halcones y “soldados desechables”.

“La militarización es lo que ha ocasionado esta cantidad impresionante de muertos, tenemos que cambiar ya esa estrategia reconocida como fallida, regresar al Ejército de manera paulatina, fortalecer las policías y abatir la impunidad. De otra manera no hay posibilidad de que este escenario cambie”, explicó.