Luego de asegurar que Google y Facebook bloquean contenidos conservadores y ofrecen una visión parcial de la realidad a sus usuarios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva afrenta contras las plataformas digitales. En esta ocasión criticó a red social favorita, Twitter, por presuntas prácticas discriminatorias e ilegales, efocadas a silenciar las voces conservadoras. 

Trump dijo que al buscar noticias sobre él en Twitter  los contenidos periodísticos que aparecen “están amañados” y generan  una “opinión parcial” en su contra. “Lo tienen amañado, para mí y otros, de modo que casi todas las historias y noticias son malas”,  dijo Trump. “Dan primicias a los medios de izquierda nacionales. Están controlando lo que podemos ver”.

Con 54 millones de seguidores, Trump ha utilizado su cuenta de Twitter para rectificar discursos oficiales y criticar con fervor a los medios de comunicación que no comparten su visión de Estados Unidos, lo cual ha provocado contrastes con su equipo en el Despacho Oval.  En una ocasión, el consejo de prensa de la Casa Blanca tuvo que decir que “no se tomen en cuenta los tuits de Trump como posicionamientos oficiales”. Y el propio Trump, poco antes de eso, reconoció la importancia de la red en su presidencia. “Creo que si no fuera por Twitter no estaría aquí”, dijo.   

El republicano optó esta vez por lanzar una amenaza contra Twitter, Facebook y Google. “Estas compañías están adentrándose a un terreno muy peligroso y tienen que tener cuidado”, dijo.  Hasta el momento,  Twitter no ha dado ninguna respuesta. Sin embargo, vale la pena retomar la declaración de Evan Williams, cofundador de Twitter, quien hace unos meses pidió disculpas por su colaboración a la hora de “propulsar la popularidad de Trump y ayudarle a alcanzar la Casa Blanca”.