Publicado originalmente en The New York Times.

Los décimos Juegos Gays, un evento deportivo internacional que se promueve como el más grande e “incluyente” del mundo —cualquiera puede participar, incluso los heterosexuales— llegaron a su fin el domingo 12 de agosto en París.

Este evento ha crecido enormemente desde su debut en 1982 en San Francisco, donde su fundador, Thomas F. Waddell, un decatleta olímpico, originalmente los publicitó como los “Juegos Olímpicos Gays” (el nombre tuvo que cambiarse después de que el Comité Olímpico de Estados Unidos presentó una demanda y una sentencia de la Corte Suprema ratificó la prohibición de su uso). En esa primera competencia participaron 1350 atletas en diecisiete deportes.

Los juegos de este año, que comenzaron el 4 de agosto, tuvieron más de diez mil participantes de todo el mundo. Entre ellos había lo mismo principiantes que profesionales, y compitieron en 36 deportes y eventos que, además de los tradicionales como el baloncesto y el remo, incluyeron otras competencias menos comunes, como la petanca, el baile deportivo entre parejas del mismo sexo y el baile urbano queer.

“La atmósfera es realmente electrizante”, comentó Joanie Evans, quien trabaja en una organización sin fines de lucro británica y es copresidenta de la Federación de los Juegos Gays, que organiza la competencia.

“Es solo el gusto de jugar. Ganes o pierdas, el goce del juego es el mismo”.

Los juegos se proponen promover la libertad y los derechos de personas homosexuales, bisexuales y trans. Los organizadores dicen que los Juegos Gays son fundamentales debido a la discriminación que sufren los atletas homosexuales en los deportes, tanto a nivel aficionado como profesional. Además, algunos de los participantes provienen de países con estrictas leyes antihomosexuales como Kenia, Arabia Saudita y Rusia.

Kevin Mwachiro y Kelvin Washiko, activistas homosexuales de Kenia, recibieron becas para asistir al evento por parte de la Federación de los Juegos Gays, la organización International Front Runners y un club de corredores LGBT.

Mwachiro, de 45 años, compitió en la carrera de 200 metros y obtuvo el quinto lugar. Mencionó que la cantidad de participantes mayores lo había inspirado a seguir entrenando y promoviendo un estilo de vida saludable.

“La gente puede participar a cualquier edad, sin importar su constitución física. Solo hay que ser apasionados del deporte”, dijo. “Me sentí en mi elemento”.

Washiko, de 32 años, nunca había competido en una carrera. Participó en las competencias de 10 y 5 kilómetros.

“Terminé”, dijo el corredor con una sonrisa. “No todos los kenianos pueden correr rápido. ¡Ese ha sido un mito!”.

Los encuentros deportivos tuvieron lugar en estadios e instalaciones de París y la Isla de Francia, la zona metropolitana parisina, con apoyo del gobierno y corporaciones importantes como Renault y General Electric.

Además, se celebraron en medio de un aumento en las denuncias de ataques homofóbicos en Francia, según el grupo SOS Homophobie, que opera una línea de atención telefónica anónima para hacer un recuento de este tipo de ataques desde 1998.

El grupo recibió 1650 denuncias de ataques homofóbicos en 2017, un aumento del cinco por ciento en comparación con el año anterior. De esas agresiones, 139 fueron físicas, lo cual constituye un aumento del 15 por ciento.

Puede que eso signifique únicamente que más personas se comunican al centro de atención telefónica. No obstante, es un recordatorio grave de la persistente homofobia en Francia, según Joël Deumier, presidente del grupo.

“Las personas LGBT ya no se esconden”, afirmó. “Son cada vez más visibles y eso genera tensiones en esta sociedad”.

Esta semana, una placa que recuerda la ejecución de una pareja gay en 1750 fue vandalizada con pintura negra y mensajes dirigidos a los padres homosexuales. La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, dijo que el vandalismo era espantoso.

“Este acto solo refuerza nuestra determinación de luchar contra la discriminación”, escribió en Twitter.

Francia legalizó el matrimonio igualitario en 2013 entre manifestaciones multitudinarias, pero la ley francesa todavía impide a las parejas homosexuales tratar de tener hijos mediante la reproducción médicamente asistida. El presidente Emmanuel Macron ha prometido cambiar la ley, una estrategia que probablemente enfrente una fuerte oposición por parte de los grupos conservadores.

Los Juegos Gays 2022 se llevarán a cabo en Hong Kong. La Federación de los Juegos Gays eligió esa ubicación de entre dieciséis ciudades, entre las que se encontraban Washington y Guadalajara.

Los juegos anteriores se han realizado en Nueva York, Chicago y Cleveland; en Vancouver, Canadá; en Sídney, Australia; en Ámsterdam, y en Colonia, Alemania.

Evans comentó que la organización estaba tratando de contar con la participación de más mujeres en los juegos de Hong Kong. En París, alrededor del 70 por ciento de los participantes fueron varones.

“Hace una enorme diferencia en la vida de mucha gente”, manifestó.


Emma Bubola colaboró con este reportaje desde París.

Karen Zraick es una reportera y editora que reside en Nueva York y cubre diversos reportajes con especial atención a las noticias de última hora. Anteriormente escribía el resumen de noticias matutino y nocturno de The New York Times y trabajó en el equipo de la sección internacional y la portada del sitio del diario.