En la larga sesión de este 3 de agosto, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sostuvo que quienes ocupen el Poder Ejecutivo en sus tres niveles (federal, estatal o municipal) deberán abstenerse de realizar opiniones o expresiones que, por su investidura, puedan impactar en los comicios, al ordenar la necesidad de restablecer sanciones en contra del gobernador de Chihuahua, Javier Corral, y del entonces jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, acusados por el PRI de haber vulnerado la neutralidad e imparcialidad de los comicios al participar en la difusión de diversos spots en radio y televisión.

La queja contra Corral y Mancera fue interpuesta desde el 11 de mayo por el PRI. El partido socilitó una revisión del procedimiento especial sancionador que determinó inexistentes las infracciones de Corral Jurado y de Mancera en la Sala Regional. El PRI  argumentó que la Sala Regional realizó un “análisis deficiente” e insistió en que los spots de los gobernadores transgredieron la regulación sobre la pauta.

Los magistrados de la Sala Superior le dieron la razón al PRI y consideraron que los spots en los que aparecieron el gobernador panista de Chihuahua y el ex candidato al Senado y ex jefe de Gobierno capitalino a favor del candidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya, transgredieron el orden constitucional y legal.

Para los magistrados, la aparición de estos servidores públicos tuvo un impacto negativo en la equidad de la contienda, por lo que estos gobernadores faltaron al deber de abstenerse durante el proceso comicial, ya que los spots fueron transmitidos dentro del tiempo constitucional y legalmente asignado por el INE a uno de los partidos políticos que integraron la coalición Por México al frente.