Este 27 de agosto de 2018, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad lanzó el reporte El déficit meritocrático del investigador, Julio Ríos. En él se destaca que el nepotismo institucional y las redes familiares son una realidad innegable en el Poder Judicial de la Federación:

  • 51% de los jueces de distrito o magistrados de circuito tiene al menos un familiar laborando en el poder judicial.
  • 87% de los cargos que tienen los parientes consanguíneos de jueces y magistrados tienen filtros meritocráticos muy bajos.

A 25 años de la creación del Consejo de la Judicatura, el Poder Judicial de la Federación tiene dos grandes retos que se resumen en un importante déficit meritocrático: La perpetuación de redes familiares en su interior y una carrera judicial incompleta y una falta total de una carrera administrativa.

En el Poder Judicial de la Federación sólo dos puestos: Juez de Distrito y Magistrado de Circuito, se obtienen por concurso de oposición y exámenes complejos. Aún dentro de los puestos que se concursan hay graves problemas. Entre 1995 y 2016, 87% de los concursos fueron convocatorias cerradas (en las que sólo podían inscribirse personas que ya laboran en el Poder Judicial), excluyendo a profesores, académicos y abogados litigantes.

Julio Ríos, autor del reporte El déficit meritocrático resaltó que: “contratar familiares sin pasar por adecuados filtros meritocráticos puede tener efectos negativos en la impartición de justicia como: a) Interferir en el procesamiento de los casos y en el sentido de las sentencias; b) Generar favores y complicidades indebidas; c) Minar la motivación de quienes ven que las conexiones, y no el mérito, es lo determinante para el desarrollo profesional.”

Por ello, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad recomienda:

  1. Transparentar conflictos de interés, procesos y requisitos de promoción y sanción.
  2. Crear una carrera administrativa
  3. Fortalecer la carrera judicial.

Para consultar el informe completo, presentación y otros materiales, da clic aquí.