El virtual presidente electo Andrés Manuel López Obrador pidió a la Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros, a la Academia de Ingeniería de México y al Colegio de Ingenieros Civiles y al magnate Carlos Slim, propietario de América Móvil, su colaboración para revisar la viabilidad técnica del futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México.

“El día 15 de septiembre me van a entregar el dictamen ingenieros nuestros, a partir de ahí, les pido que revisen ustedes ese dictamen y nos den su punto de vista, como un grupo de asesores. Quiénes mejor qué ustedes. No hay. Además, no vamos a pagar. Nos va a salir gratis”, expresó López Obrador, en tono irónico, durante la reunión realizada en el Palacio de Minería.

Acompañado por Javier Jiménez Espriú, futuro titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y por Rocío Nahle, secretaria de Energía del próximo gobierno, Andrés Manuel López Obrador enumeró los 25 principales proyectos de infraestructura y sociales de su gobierno.

La atención se concentró en el apretón de manos, el fuerte abrazo y las palmadas en la espalda que marcaron la reconciliación pública entre López Obrador y Carlos Slim, con quien tuvo un público desencuentro durante la campaña por el proyecto del Nuevo Aeropuerto que fue defendido por el hombre más rico de México.

Al final de sus casi 60 minutos de discurso, López Obrador cerró con una frase dirigida al magnate que durante todo el evento miró impasible y sólo tomaba algunos vasos de agua:

“Termino dándole un gran reconocimiento a un ingeniero que con su esfuerzo, con su imaginación y su talento es un ejemplo en México y en el mundo, por ser uno de los empresarios más exitosos: Carlos Slim que nos acompaña”.

En respuesta, Slim Helú se levantó de su silla, fue directo al presídium para abrazar al presidente electo. Al término del evento, ambos personajes se despidieron de manera efusiva y cruzaron un par de palabras.

Slim fue aliado de López Obrador durante su gobierno en la Ciudad de México al emprender el proyecto de reconstrucción del Centro Histórico. Ambos se distanciaron tras el conflicto postelectoral del 2006 y después de las diferencias en torno al Nuevo Aeropuerto.

En el mismo evento, López Obrador aprovechó el foro para lanzar un mensaje nada velado contra el presidente norteamericano Donald Trump:

“Nadie nos va a estar amenazando con que nos van a cerrar las fronteras, que se van a militarizar las fronteras o que se va a construir un muro en la frontera, porque vamos a crecer en México, va a haber trabajo en nuestro país, para eso todos los proyectos”.