La Comisión Europea decidió que la plataforma de búsqueda más importante de internet, Google, tendrá que pagar 4.343 millones de euros por prácticas ilegales con su sistema operativo para teléfonos Android con las que habría tratado de reforzar el dominio de su buscador, de acuerdo con información de El País Internacional.

«Google ha impuesto restricciones ilegales a los fabricantes de dispositivos Android y operadores de redes móviles para consolidar su posición de dominio en las búsquedas en internet», mencionó la Comisión en un comunicado.

En respuesta a la resolución, la directiva de Google emitió un comunicado en el que aseguran que “Android ha creado más opciones para todo el mundo, no menos. Un ecosistema pujante, rápidas innovaciones y precios más bajos son distintivos clásicos de una fuerte competencia. Recurriremos la sentencia de la Comisión”.

Los conflictos entre la UE y Google iniciaron hace tres meses, cuando el Parlamento señaló que la compañía daba preferencia en sus resultados de búsqueda a ciertas marcas por pagos de publicidad, pese a que no fueran la mejor opción a nivel económico para los usuarios. Ahora, de acuerdo con El País, el conflicto nace de que “la firma tecnológica exige a las marcas que emplean este sistema la instalación por defecto de aplicaciones propias como el buscador de Google o el navegador Chrome”; es decir, las compañías de teléfonos Android exigen a sus usuarios que utilicen el navegador de Google como plataforma de búsqueda. “Ésta es una de las prácticas que las autoridades europeas juzgan contrarias a la competencia y que le valdrán el mayor castigo impuesto por un caso antimonopolio”, mencionan.