Cambridge Analytica, las granjas de bots rusas y las cuentas destinadas a difundir contenido violento han puesto a Facebook bajo el escrutinio severo de los reguladores estadounidenses y europeos. Además, la red social registró el jueves pasado una caída de casi el 19% de su valor en la bolsa, que resultó en la evaporación bursátil de 16 mil millones de dólares.

Por lo anterior, Facebook dijo en un comunicado que “las formas en que los consumidores interactúan con las redes sociales están cambiando” y, a medida que Facebook se adapta, “sus márgenes de ganancias se reducirán”. Ante esto, plantean como solución la apertura de nuevas herramientas para generar publicidad en la plataforma, tales como Facebook Watch y Facebook Stories.

Un año atrás, la compañía había estado produciendo un crecimiento de dos dígitos cada trimestre, pero en el segundo trimestre de 2018 su crecimiento interanual se redujo al 11%, a la vez que perdió usuarios en Estados Unidos, Canadá y Europa. A lo anterior se suma la caída vertiginosa de sus acciones en Wall Street, y que hace cinco meses la red social perdió una parte significativa de sus anunciantes, quienes retiraron sus pagos de publicidad a raíz del escándalo de privacidad encabezado por Cambridge Analytica.

De acuerdo con Variety, la  desaceleración del crecimiento de Facebook alarmó a los inversores.  Sin embargo, señalan que lo que más los preocupó fue el pronóstico del director financiero de Facebook, David Wehner, quien dijo que el crecimiento de los ingresos de la compañía “se desaceleraría en los próximos trimestres”, y su advertencia de que “el margen operativo de Facebook descenderá del nivel actual de 44%  a 30% en los próximos trimestres», haciendo la plataforma menos rentable.

Wehner atribuyó esto a una mayor inversión en seguridad y moderación de contenido, que los ejecutivos han marcado durante algún tiempo como algo que podría afectar negativamente la rentabilidad. En este sentido, señaló que mientras realizan los cambios solicitados por los reguladores es probable que los índices de crecimiento de la compañía bajen por un tiempo, en lo que “consiguen ajustarse al nuevo modelo”.