Publicado originalmente en Mediatelecom.

El Departamento de Justicia (DoJ) de Estados Unidos presentó una apelación contra la aprobación del tribunal federal para la adquisición de Time Warner por parte de AT&T. La compra de Time Warner por 85 mil millones de dólares había sido aprobada el pasado 15 de junio sin condiciones.

En un breve Aviso de Apelación presentado el 12 de julio, el DoJ notificó al Tribunal de Distrito que tiene la intención de presentar el caso al Tribunal de Apelaciones contra el fallo que permitiría a AT&T planear la adquisición de Time Warner.

El gobierno de Estados Unidos tenía hasta el 12 de agosto para ponderar una apelación. El gobierno aún no presenta los motivos sobre los que se presentaría la apelación.

En el primer juicio, el gobierno estadounidense había argumentado que la fusión provocaría el alza de precios y un comportamiento anticompetitivo de la compañía al restringir el acceso a contenido, argumentos que fueron desechados por el juez al considerarlos especulación.

En un comunicado, David McAtee, abogado general de AT&T, se dijo “sorprendido” por la apelación, al considerar que el fallo original del tribunal “difícilmente podría haber sido más exhaustivo, basado en hechos y bien razonado”.

La compañía había comenzado ya las tareas de integración del negocio con Time Warner, aunque es posible que necesite mantener la compañía separada.

CNN, una compañía de Warner Media, informó que el CEO de AT&T, Randall Stephenson, dijo que la compañía no estaba “preocupada” por la apelación.

Fox Business informó anteriormente que el Departamento de Justicia estaba planeando una apelación, pero se encontró con la resistencia del Procurador General, quien debe firmar en tales casos. Las fuentes de la emisora ​​dijeron que el DoJ busca mostrar una postura más fuerte contra las fusiones verticales, donde los distribuidores de TV de paga se fusionan con las compañías de medios, una situación que el DoJ cree que lleva a precios más altos.

En su momento, el DoJ había afirmado ante el juez que “AT&T/DirecTV obstaculizarían a sus rivales al obligarlos a pagar cientos de millones de dólares más por año para las redes de Time Warner, y utilizaría su mayor poder para desacelerar la transición de la industria a nuevos y emocionantes modelos de distribución de video que ofrecen una mayor variedad para los consumidores”. Agregó que “la fusión propuesta daría como resultado menos ofertas innovadoras y facturas más altas para las familias estadounidenses”.

A principios de julio, después de la aprobación a la transacción, trascendió en medios estadounidenses que AT&T había anunciado un alza en los precios de su servicio de streaming DirecTV Now por hasta 5 dólares para nuevos suscriptores o acorde a la factura actual de los existentes.

Durante el primer juicio, AT&T había afirmado que la fusión “le permitiría la reducción de precios”, a la vez “que no tendría incentivos para restringir la distribución de su contenido” en otras redes.

La fusión había sido cuestionada anteriormente por el presidente Donald Trump, que había señalado que la fusión representaba “demasiada concentración de poder en manos de muy pocos”, en medio de las constantes acusaciones en contra de CNN al supuestamente distribuir “fake news”.

AT&T había buscado obtener pruebas relevantes sobre la posible influencia de la Casa Blanca en la decisión del DoJ por detener la fusión.

Esta apelación podría traer nuevas consecuencias en los procesos de evaluación de fusiones y adquisiciones en el sector de medios y telecomunicaciones, donde T-Mobile y Sprint buscan la fusión de sus operaciones, mientras que Disney y Comcast se enfrentaron en una guerra de apuestas para adquirir los activos de Fox. Sprint y T-Mobile también fueron duramente cuestionados durante una presentación ante el Congreso estadounidense sobre el riesgo del alza de precios ante la potencial fusión de sus operaciones.

Si el Departamento de Justicia ganara la apelación, el Procurador General de los Estados Unidos podría llevar el caso a la Suprema Corte, alineados hoy en su mayoría del lado conservador y al gobierno de Trump.

Sin embargo, el sitio The Hollywood Report descubrió en un documento de divulgación que John Roberts Jr, uno de los jueces en jefe de la Suprema Corte, todavía posee acciones de Time Warner.