En la tercera semana de mayo, el presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, Jaime Ruiz Sacristán, sostuvo un encuentro con los trabajadores en el edificio ubicado en el Paseo de la Reforma y Río Rhin. Los exhortó a ejercer el voto, por el candidato presidencial de su preferencia, y tranquilizó a los empleados señalando que no se veían signos de volatilidad por los resultados de los comicios presidenciales del próximo 1 de julio.

A diferencia de las reuniones y exhortos que distintos grupos empresariales han tenido con sus trabajadores -como el Grupo Bal, Grupo México, FEMSA o Grupo Herdez- Ruiz Sacristán no expresó ninguna preocupación ante el posible triunfo del candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, según los testimonios de quienes estuvieron presentes en esta reunión.

En efecto, los propios analistas de la mesa de dinero de la BMV han observado que la depreciación del peso frete al dólar ha sido menor este año a lo esperado, a pesar de la renovada incertidumbre frente a las renegociaciones del TLCAN y a las nuevas barreras arancelarias anunciadas por Donald Trump a las importaciones de acero y aluminio que entraron en vigor el 1 de junio.

“El mercado ya se adelantó ante una posible victoria de López Obrador y no hay riesgos de una gran devaluación”, advirtió uno de los analistas consultados de XE Market Analysis, dedicados a observar la fluctuación del peso frente al dólar. Pronostican una cotización de 20.03 pesos por dólar en los próximos tres meses, menor a los 23 pesos por dólar que algunos analistas pronosticaron desde finales del año pasado.

El 14 de diciembre de 2017, Ruiz Sacristán anticipó volatilidad en los mercados financieros por tres factores: las elecciones presidenciales del 1 de julio de 2018; la renegociación del TLCAN y la reforma fiscal de Estados Unidos.
Según los mismos reportes de XE Market Analysis han influido más en la volatilidad de los mercados financieros la incertidumbre frente al TLCAN, la incertidumbre política en Italia y la salida de Mariano Rajoy al frente del gobierno español que el posible triunfo de López Obrador en los comicios presidenciales.

La situación internacional provoca una mayor demanda de dólares y de bonos norteamericanos, mismos que bajaron de rendimiento en un 2.79 por ciento, algo que no se observaba desde hace 10 años.

El analista Carlos Serrano, de BBVA Bancomer, afirmó que “la economía global está pasando por un episodio en le que están aumentando las tasas de interés de Estados Unidos, el dólar se fortalece y suben los precios internacionales de petróleo”.

En el pasado, “esta combinación de eventos ha traído episodios de turbulencia financiera y salidas de capitales de mercados emergentes, a los que México no ha escapado. De hecho, es posible que estos eventos hayan causado al menos parcialmente, la depreciación cambiaria y salida de capitales que en las últimas semanas hemos observado en Argentina y Turquía”, agregó Serrano.

En el caso mexicano, el analista financiero alertó que el país “está mucho mejor preparado que en el pasado” por tres razones: un régimen cambiario flexible que permite absorber los choques externos a través de las exportaciones; niveles de deuda como porcentaje de Producto Interno Bruto (PIB) menores a los del pasado; y la exposición limitada a deuda en moneda extranjera.

El anuncio de las medidas proteccionistas de Estados Unidos, el pasado 31 de mayo, generó una caída del peso frente al dólar que se ubicó en 20.30 pesos por divisa norteamericana el 1 de junio, convirtiéndose en la moneda más depreciada.

Analistas financieros atribuyeron esta devaluación del peso al incremento de 25 y 10 por ciento de aranceles a las importaciones norteamericanas de acero y aluminio, respectivamente, y  no a la situación previa a los comicios presidenciales mexicanos.

El factor de incertidumbre ante la renovación del TLCAN también afecta, pero desde febrero de este año se registró una salida de 127.4 millones de dólares de la Bolsa Mexicana de Valores, según reportó el Banco de México.

El director financiero de Black Wallstreet Capital, Jacobo Rodríguez, declaró al periódico El Financiero, en marzo de este año, que la cautela de los inversionistas extranjeros se debe al bajo perfil presentado por el índice de S&P/BMV/IPC, debido a la incertidumbre de las negociaciones del TLCAN.