Lee aquí la segunda parte.

“La bomba de tiempo”: Luege Tamargo

Desde un ángulo distinto a la viabilidad económica de la nueva terminal aérea, José Luis Luege Tamargo, ex director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) con Felipe Calderón y ex secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales con Vicente Fox, dice que “si hacemos el costo-beneficio en términos medio ambientales e hidrológicos de la construcción de la infraestructura aeroportuaria, nos saldrá más caro el caldo que las albóndigas porque los recursos para la mitigación y el reordenamiento territorial serán tanto o más cuantiosos que el propio aeropuerto”.

Entrevistado por Proceso en sus oficinas de la Colonia del Valle, Luege Tamargo sólo coincidió con el ingeniero Slim en un punto: “la sobreexplotación del manto acuífero del Valle de México es una bomba de tiempo”, pero advirtió que esta bomba se detonará más rápido con la obra de infraestructura aeroportuaria que abarca 4 mil 431 hectáreas, que impactará ambientalmente en las 11 mil 600 hectáreas de toda la zona que constituyó el viejo plan de recuperación del Lago de Texcoco (decretado en 1971 y olvidado con los años), y dejará sin agua a municipios conurbados y altamente poblados como Ecatepec, Texcoco y Atenco, y afectará a todo el Valle de México.

“Yo soy más radical, incluso que López Obrador, si no hay un plan de reordenamiento ecológico, urbano e hidrológico que vaya junto a la construcción del nuevo aeropuerto, está en riesgo la seguridad los 20 millones de habitantes del Valle de México”, sentenció.

Luege Tamargo, quien argumentó en contra de la viabilidad del NAICM en la zona de Texcoco antes de que se anunciara el proyecto en septiembre de 2014 por el propio Enrique Peña Nieto, afirmó que “detrás de un gran proyecto de infraestructura aeroportuaria se encubre un enorme e irregular negocio inmobiliario” en los terrenos aledaños a la nueva terminal.

Luege expuso a Proceso las diferencias de los proyectos originales del aeropuerto en Texcoco, durante el gobierno de Vicente Fox, el plan abandonado de Tizayuca,  las del actual proyecto del NAICM, así como las bondades o problemas con una terminal aérea en Santa Lucía.

Para el ex director de Conagua el problema principal no es sólo dónde se ubicará el aeropuerto sino la ausencia de cualquier referencia al Plan Lago de Texcoco en la Manifestación del Impacto Ambiental (MIA) de esta gran obra, así como la afectación que se ha realizado a las obras hidrológicas que se realizaron durante su gestión.

“Se afectó la planta de bombeo Planta Colorado, que fue una inversión de 1,600 millones de pesos.  Se abandonó todo programa de regulación hidrológica que era el centro del Plan Lago de Texcoco. Se eliminó el proyecto de parque ecológico que incluía la recuperación, reforestación y pastización de la zona, así como la construcción de lagunas de captación de agua (para aprovechar los ríos de la cuenca de la parte oriente) y de lagunas de regulación”, enumeró.

“La única manera de evitar que sigamos afectando hidrológicamente esta zona son las lagunas de regulación. Dijeron que iban a construirse lagunas artificiales en el proyecto del NAICM. No es cierto. No hay nada”, afirmó Luege, quien ahora trabaja como asesor en el equipo de Margarita Zavala.

Sobre el Lago Nabor Carrillo, aledaño a la zona del NAICM, Luege advirtió que “lo van a secar” y están violando la declaratoria de área natural protegida para la anidación de aves migratorias porque a esta zona llegaban 150 mil aves.

“Mis tres temas en torno al nuevo aeropuerto son el ambiental, el hidrológico y el urbano. Y no se incluyeron en el proyecto. Habrá un costo para el sistema de regulación. Otro costo por el desmantelamiento y remediación de los suelos del actual aeropuerto y de la terminal aérea de Santa Lucía”, abundó.

“¿Cuáles son los planes de desarrollo urbanos y municipales para defender la sustentabilidad de los habitantes de Texcoco, Atenco y Ecatepec? No hay nada. Y se quedarán sin agua”, advirtió.

-¿Hay que detener entonces este proyecto del NAICM? –se le cuestionó.

-En su momento, antes de que se diera a conocer, dije vamos por otro lado. Ahora digo: revisemos las acciones de impacto ambiental y de mitigación. Tienes ahora 271 contratos por 130 mil millones de pesos, según el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México.  ¿Se puede detener esto? No tengo la respuesta, pero sí advierto que hay que revisar todo lo que falta de la parte urbana.

“A Jiménez Espriú, al Consejo Coordinador Empresarial y a Carlos Slim les interesa discutir la parte y los costos de la infraestructura aeroportuaria, pero a mí me importa más el impacto medio-ambiental. Si haces las cuentas del costo beneficio, nos va a salir más caro el caldo que las albóndigas porque las acciones de mitigación del polígono aeroportuario que será de 4, 431 hectáreas puede ser tan caras o más que la propia terminal aérea”.

Luege insistió en la necesidad de contar con un programa de reordenamiento ecológico, territorial y regional que es a lo que obliga la Ley General de Protección al Medio Ambiente y del Equilibrio Ecológico.

Cuestionado por Proceso sobre el problema hidrológico del Nuevo Aeropuerto, Slim admitió en su conferencia de prensa que el hundimiento “de todo el Valle de México es una bomba de tiempo”, pero negó que la construcción en el vaso de Texcoco afecte más.

“El problema fundamental es la sobrexplotación del acuífero del Valle de México”, por eso, Slim planteó varias veces un nuevo negocio para que exista inversión privada en la construcción de “lagunas de infiltración”, para aprovechar el agua pluvial y evitar el mayor hundimiento, como se hizo en el Centro Histórico de la Ciudad de México, experiencia largamente mencionada en su conferencia.

 

El gran negocio inmobiliario

Tanto Carlos Slim como el ingeniero Jiménez Espriú y el propio Luege Tamargo admitieron y advirtieron que detrás de toda la discusión sobre el NAICM no existe sólo un problema de infraestructura aeroportuaria sino de especulación sobre la tierra y de grandes proyectos inmobiliarios.

En su exposición, Slim propuso hacer “un nuevo Paseo de la Reforma” en los terrenos de la actual terminal aérea ubicada en la delegación Venustiano Carranza y utilizar los 12 kilómetros con centros comerciales, hoteles y desarrollos inmobiliarios.

“Será una transformación mágica de esta área de la ciudad, para tener ahí un área de vanguardia”, afirmó Slim.

“Slim habló del desarrollo inmobiliario de la actual terminal aérea. Él no habló del desarrollo de los municipios aledaños al aeropuerto de Texcoco porque ahí ese es un proyecto del grupo del Estado de México”, señaló Jiménez Espriú.

Luege Tamargo aportó un dato poco conocido: en 2016, el entonces subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda Nava operó para que se expropiaran 200 hectáreas cercanas al Lago Nabor Carrillo. Se las entregaron a la organización Antorcha Campesina, afín al PRI, bajo el pretexto de construir una Universidad de Chimalhuacán.

El decreto expropiatorio les permite enajenar hasta el 40 por ciento de estos terrenos que actualmente tendrán una mayor plusvalía.

Y todos los terrenos aledaños al Circuito Exterior Mexiquense, incluyendo los pertenecientes a los ejidatarios de Atenco, han sido adquiridos por representantes de los funcionarios y ex gobernadores del Estado de México.

Ese es otro gran negocio irregular que “se realiza al amparo de un gran negocio de infraestructura legal que es el aeropuerto”, afirmó Luege Tamargo.