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“No habrá un Taj Majal como Aeropuerto”: Jiménez Espriú

Entrevistado por Proceso, el ingeniero Javier Jiménez Espriú, propuesto como futuro secretario de Comunicaciones y Transportes en el gabinete de López Obrador, bajó un poco el tono de la confrontación señalando que “lo que no dijo Slim fue que no fuera factible el aeropuero de Santa Lucía. Sólo dijo que estaba muy lejos”.

Jiménez Espriú admitió que pueden realizar las obras del NAICM en el Lago de Texcoco, pero no se terminarán en el año 2020. “No le vamos a echar más dinero bueno al malo. Nosotros pedimos que paren las inversiones momentáneamente”, afirmó.

“Entre los ingenieros sabemos que no existe obra imposible, pero sí hay obras incosteables. Y el Nuevo Aeropuerto en Texcoco es una de ellas”, insistió Jiménez Espriú.

“Si se diera el caso de que ganemos las elecciones presidenciales, desde el 3 de julio hasta el 30 de noviembre de este año vamos a revisar y a vamos a tener un nuevo aeropuerto, pero a un costo muy inferior al actual. No tendremos la réplica del Taj Majal, muy bonito y ostentoso, pero que está en una zona sísmica, que se va a hundir y que se convertirá en un elefante blanco”, abundó el ingeniero con un dejo de ironía.

-¿Por qué rompió Slim su tradicional cautela para meterse en temas de campaña electoral? –se le cuestionó a Jiménez Espriú.

-No entiendo por qué salió el ingeniero. Lo conozco desde hace 60 años, porque ambos fuimos estudiantes en la Facultad de Ingeniería de la UNAM. No debió salir porque él tiene un claro conflicto de interés por todos lados: su yerno arquitecto ganó el contrato para el diseño de la terminal, su constructora ganó el concurso de la pista 3 y él invirtió en la Fibra E que le permitirá pagarle a él como contratista al mismo tiempo. La tasa de ganancia de 10 a 15 por ciento de esta Fibra E es un crédito carísimo para el gobierno.

Jiménez Espriú afirmó que van retrasados los avances de la obra, pero el último reporte de la empresa Parsons, responsable de la vigilancia del proyecto, afirmó que el edificio terminal lleva un avance físico de 89.06 por ciento y un avance financiero de 96.33 por ciento.

En la torre de control, según el mismo reporte del 18 de abril, llevan el 12.8 por ciento de avance físico y 12.07 por ciento de avance financiero, mientras que la pista 2 tiene un avance físico de 59.38 por ciento y 59.22 por ciento de avance financiero.

La pista 3, donde participa la constructora Cicsa de Slim tiene un avance físico de 40 por ciento y un avance financiero de 43.6 por ciento.

Según Parsons, “para noviembre estarán concluidas e instaladas 17 de los 21 foniles (estructuras para soportar la cubierta de todo el edificio de la terminal) y terminada la torre de control, la pavimentación completa de las pistas 2 y 3”.

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