YouTube enfrentó una crisis el año pasado cuando casi una decena de marcas internacionales decidieron retirar su publicidad de la plataforma porque no podían asegurarles que los comerciales no aparecieran antecediendo videos que promovían terrorismo, violencia, pedofilia y desinformación. Ante esto, la compañía dijo que contrataría a 10,000 moderadores humanos y tomaría un nuevo enfoque en la publicidad, por lo que la mayoría de los anunciantes regresaron a los pocos meses. Pero, como informó CNN, la semana pasada decenas de marcas retiraron su publicidad porque el problema persiste pese a los esfuerzos de YouTube.

«Creemos que hay enormes problemas con YouTube y la privacidad y Google», dijo Josh Golin, director ejecutivo de la Campaña por una Niñez Libre de Comerciales, que a principios de este mes solicitó a la Comisión Federal de Comercio que investigue YouTube . «La conversación se ha centrado tanto en Facebook y es una conversación importante, pero sería un error si viéramos a Facebook como un mal actor sin tomar en cuenta a YouTube».

Mientras tanto, investigadores han argumentado que YouTube está diseñado para publicar cada vez más videos de conspiración e incendiarios en un proceso de auto-refuerzo publicitario.

«No hay razón para dejar que una empresa gane tanto dinero mientras promueve la radicalización de miles de millones de personas, recogiendo los beneficios financieros y pidiendo a la sociedad que cargue con tantos costos», escribió la investigadora Zeynep Tufekci en un artículo del New York Times.

Otro investigador, Jonathan Albright,  argumentó que YouTube juega un papel importante en las redes sociales, sembrando dudas y discordia y socavando el proceso democrático al publicar videos de teoría de la conspiración.