La mayor adjudicación de contratos de extracción de petróleo para compañías extranjeras concluyó con una clara ventaja para la empresa anglo-holandesa Shell, que se quedó con 9 de los 19 contratos para explotar la zona de Veracruz y Tamaulipas en una extensión total de 48 mil 765 kilómetros cuadrados.

Shell, compañía con 50 años de presencia en el país, se convertirá en el principal operador de aguas profundas ya que tendrá un total de 33 por ciento de los 27 bloques que se han adjudicado desde diciembre de 2016.

En segundo lugar, la mayor ganadora fue la asociación Petronas PC Carigali, que se quedó con 6 bloques, Qatar Petroleum que ganó en 5 bloques y Pemex se quedó sólo con 4.

Según la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) se prevé que tras esta licitación se obtengan contratos por una cifra de 93 mil millones de dólares, un monto histórico, que permitirá a estas compañías tener el control de esta zona durante los próximos 35 años.

Frente a este anuncio, los senadores Dolores Padierna y Mario Delgado, ambos ahora de Morena, cuestionaron esta ronda 2.4 porque representan una entrega de la riqueza nacional y “se viola la Constitución porque no se obtiene las mejores condiciones para el Estado”.

La CNH debió “reprogramar” la licitación “para que hubiera por lo menos tres licitantes, pero no lo hizo. Al gobierno le urge entregar el petróleo sin importar que sea un proceso ilegal y desaseado”, afirmó Padierna, integrante de la Comisión de Energía del Senado.

Por su parte, Mario Delgado urgió al gobierno a detener la licitación de los bloques petroleros “hasta que se establezca una nueva política energética que privilegie las necesidades del país”.

El senador por Morena advirtió que es “evidente” que el gobierno de Enrique Peña Nieto quiere entregar la mayor cantidad de los recursos petroleros del país, antes de que culmine el sexenio.

Cuestionó que no exista una política que resuelva la pronunciada caída de la producción petrolera que en 2017 alcanzó el nivel más bajo en 20 años: 1 millón 945 mil barriles diarios, e informó que desde ese año el gobierno modificó la metodología de adjudicación de campos petroleros. Ahora son las compañías petroleras las que le dicen a la Secretaría de Energía y a la CNH cuáles son los campos que les interesan y, a partir de eso, se realizan las licitaciones.