No es un secreto que, desde 1961, el recién reelecto líder del sindicato petrolero, el senador Carlos Romero Deschamps, ha vivido del erario y lo seguirá haciendo hasta su muerte. Tampoco lo es que sus herederos viven con extravagantes lujos gracias a la corrupción que practica su padre, como funcionario público y como líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).

A nadie le sorprende ya que los líderes sindicales se reelijan de manera anticipada, con la venia del secretario del Trabajo y Previsión Social en turno. Si, es verdad, Romero Deschamps no es el único, pero sí el más reciente, pues aun no termina 2017 y el 11 de diciembre lo reeligieron “por unanimidad” como secretario general del STPRM para el periodo 2019-2024, cumpliendo ese año 31 años como líder sindical.

Habrá que esperar si el PRI lo sigue bendiciendo, porque no le vaya a pasar lo que a la exlíder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, quien, citando al extinto líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), se movió y no salió en la foto cuando, en 2006, ayudó al panista Felipe Calderón a llegar a la Presidencia de manera fraudulenta, según sus oponentes y, en 2013, cuando el PRI regresa al poder, le cobró la factura al acusarla de delitos como operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada.

O quizá el karma existe y, tal vez, le apliquen el Quinazo, como se le conoce a un episodio de la historia de fraudes electorales en esta nación del cual resultó beneficiado, pues tras la aprehensión del entonces finado líder sindical, Joaquín Hernández Galicia La Quina, cuando el recién ungido presidente mediante el fraude, Carlos Salinas de Gortari, se vengó de La Quina operando su aprehensión y el Ejército lo aprehendió porque lo habían acusado de tráfico, acopio de armas y homicidio calificado. Salió de prisión hasta el año 2000.

Del famoso Quinazo, uno de los más beneficiados fue Carlos Romero Deschamps, pues en 1993, un año antes de que su tocayo dejara de ser presidente, fue nombrado secretario general del STPRM, cargo que desde entonces no ha dejado. En estos 24 años como dirigente sindical también ha sido tres veces diputado federal y dos veces senador por la vía plurinominal, es decir que tampoco ha sido candidato a un cargo de elección popular.

Pese a las loas y felicitaciones tuiteras del secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, a Romero Deschamps, pues el funcionario presenció la reelección del líder charro -como se conoce a los dirigentes gremiales que no dejan el poder hasta que la muerte los separe-, lo cierto es que el nombre del líder petrolero y sus herederos filiales han protagonizado varios escándalos que han balconeado las complicidades entre priistas, quienes pueden despedazarse, pero jamás se harán daño, a menos que se salgan del guacal como Luis Donaldo Colosio, asesinado en plena campaña electoral, el 23 de marzo de 1994, después de un mitin realizado en Lomas Taurinas, Tijuana.

Junto con la liberación de La Quina, en el 2000 el clima electoral se llenó de esperanzas con la promesa del panista de Vicente Fox de sacar al PRI de Los Pinos después de más de ochenta años en el poder y atrapar a funcionarios corruptos, a los que bautizó como “peces gordos”, y en 2001 se presentaron denuncias contra funcionarios de Pemex y del sindicato por el desvío de mil 500 millones de pesos, a la campaña del entonces candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida Ochoa. Fue el famoso Pemexgate del que todos los involucrados la libraron.

Además, la “vida multimillonaria” que exhibió su hija Paulina en 2012 y la difusión de fotografías de su hijo José Carlos manejando en Mónaco, un Ferrari Enzo, que cuesta alrededor de 2 millones de dólares, no se pueden justificar con todo el dinero del erario que ha recibido como funcionario o sindicalista ni las cuotas de los más de 120 mil agremiados al STPRM.

Por el contrario, es inexplicable para la sociedad, aunque explicable para el PRI y el partido en el poder, que Romero Deschamps viva libre de culpa, pese a las denuncias penales por peculado y asociación delictuosa que se acumulaban en su contra, pero que se haya librado de las órdenes de aprehensión en 2003, en el famoso gobierno de la tranzación de Vicente Fox y que desde 2007, con Felipe Calderón en la Presidencia y el ahora senador, Javier Lozano, en la STPS, se le solapen las reelecciones anticipadas y en convenciones o asambleas extraordinarias.

Sí es priistamente explicable que obtenga millonarios beneficios en cada negociación contractual; que, en 2012, Pemex le concedió un préstamo por 500 millones de pesos para un supuesto programa de construcción de viviendas, de las que nadie sabe o las empresas de bienes raíces que instaló su hijo en Miami y muchas otras corruptelas que todavía no han salido a la luz pública.

También es priistamente explicable que este 11 de diciembre, Navarrete Prida publique seis mensajes en su cuenta de Twitter @navarreteprida y uno en Facebook para felicitar al senador por su reelección como líder sindical.

Este 11 de diciembre, Navarrete Prida no fungió como el encargado de la política laboral del país, sino de dar a conocer al mundo tuitero que reeligieron a Romero Deschamps “como su líder por el periodo del 1 de enero 2019 al 31 de diciembre 2024. Mil felicidades!! (sic) @Pemex”.

Minutos antes había tuiteado: “Felicito al Senador Carlos Romero Deschamps, líder del #STPRM y a sus agremiados por el inicio de los trabajos de su XXVI Convención Extraordinaria. ¡Que sea para el bien de #México y de @Pemex!”

En el tercer mensaje había señalado: “Estoy seguro que Pemex, con el respaldo del #STPRM, se mantendrá como fuerza fundamental en el desarrollo de sus más de 120 mil #Trabajadores y de #México”.

Una hora antes, había redactado: “Gracias a #Sindicatos como el de @Pemex, ha hecho posible el periodo más largo sin huelgas en #México, la recuperación del #SalarioMínimo y la cifra histórica de 3.5 millones de #EmpleosFormales en la Administración del Presidente de la República @EPN”.

Poco antes, había afirmado: “El #STPRM, pilar del movimiento obrero en México, ha sabido adaptarse a los tiempos y retos que marca la Historia, así como a un mercado cada vez más competitivo y diversificado”. Una hora antes, en su cuenta de Twitter, informó que acompañaría a Romero Deschamps s la inauguración de su XXVI Convención Extraordinaria.

Y en Facebook, Navarrete Prida escribió: “Esta mañana acompañé al Senador y líder Carlos Romero Deschamps, así como a los integrantes del Comité Ejecutivo General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana #STPRM a la inauguración de su XXVI Convención Extraordinaria.

“El Sindicato de Petroleros es un pilar del movimiento obrero en México, que ha sabido adaptarse a los tiempos y retos que marca la Historia, así como a un mercado cada vez más competitivo y diversificado.

Estoy seguro que Pemex, con el respaldo del #STPRM, se mantendrá como fuerza fundamental en el desarrollo de sus más de 120 mil #Trabajadores y de #México#Pemex”.

En el preámbulo de las elecciones, los del PRI hablan de un cambio. ¿Cuál cambio? ¡Pura morralla!

 

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Foto: SinEmbargo