Luego de que Donald Trump retuiteara una serie de videos islamofóbicos desde la cuenta de Jayda Fransen, vicelíder del partido de extrema derecha Britain First, Twitter se negó a emitir un comunicado explicando por qué permitió que los videos circularan en su red en primer lugar.

De hecho, la publicación de los videos viola los términos de uso publicados por Twitter. Advierte a los usuarios: «No puedes promover la violencia, amenazar u hostigar a otras personas por motivos de raza, etnia, origen nacional, orientación sexual, género, identidad de género, afiliación religiosa, edad, discapacidad o enfermedad grave».

Cuando CNN le preguntó a Twitter si se han eliminado los tweets originales, un vocero respondió:

«Para ayudar a garantizar que las personas tengan la oportunidad de ver todos los aspectos de un problema, es posible que en raras ocasiones permitamos que el contenido o el comportamiento controvertido que de otra manera viole nuestras normas permanezca en nuestro servicio, porque creemos que existe un interés público legítimo en su disponibilidad. Cada situación se evalúa caso por caso y finalmente es decidida por un equipo interfuncional», agregó el vocero.

El vocero se negó a responder preguntas adicionales. CNN concluye que Twitter parece haber reconocido que los tweets constituyen «medios sensibles», lo que significa que representan «algunas formas de violencia gráfica o contenido para adultos».