Desde enero de 2017 los rumores sobre la salida de Emilio Azcárraga Jean se intensificaron en Grupo Televisa. El peor año para las finanzas del consorcio había sido 2016: sus utilidades netas bajaron 65.9 por ciento, al pasar de 10 mil 899 millones de pesos en 2015 a 3 mil 712 millones de pesos; más de 2 mil personas fueron despedidas y se pagaron entre 912 millones y 2, 805 millones de pesos en indemnizaciones y gastos a servicios de abogados; los servicios de su deuda tasada en dólares aumentaron a 9, 532 millones de pesos y la venta de contenidos disminuyó sustancialmente.

El tercer Emilio Azcárraga en la dinastía familiar fundada por su abuelo y en el imperio consolidado por su padre El Tigre Azcárraga tuvo que aceptar una humillación de quien es su principal socio y futura filial en Estados Unidos: Univisión impuso como nuevo vicepresidente de Contenidos al periodista colombiano Isaac Lee, en lugar de José Bastón, “el hermano menor” de Azcárraga Jean que pasó a ser efímero presidente de Televisa Internacional. Este 30 de octubre renunciará y sólo permanecerá como miembro del Consejo de Administración.

El anuncio de la salida de Azcárraga Jean como director general o Chief Executive Office (CEO), formalizada el 26 de octubre, para quedarse sólo como presidente del Consejo de Administración y responsable de la Fundación Televisa y del Club América, fue sorpresivo para algunos observadores externos, pero no para los altos directivos de la empresa.

Azcáraga Jean se pasaba más tiempo en Miami que en la Ciudad de México y las presiones de otros accionistas, de sus tres hermanas Carla, Ariana y Alessandra, así como los despidos que se incrementaron en abril de este año, lo mantuvieron al margen de la operación en los últimos diez meses.

El anuncio del “segundo cambio más importante” de Televisa, realizado en agosto de 2016, acompañado en la pantalla por Joaquín López Dóriga, resultó un fiasco. El cambio de Canal 2 a “Las Estrellas” no levantó a la cadena más importante del consorcio, la “nueva era” del consorcio para atraer a las audiencias jóvenes, a los milenials, resultó un fiasco, y la creación de Blim para competir contra la plataforma norteamericana de Netflix dejó en ridículo al imperio.

Las cifras de sus estados financieros al tercer trimestre de 2017 no son muy buenas para la empresa: las ventas netas bajaron 3.8 por ciento (22 mil 832 millones de pesos) en comparación con el mismo periodo de 2016, y las ventas de publicidad disminuyeron 8.4 por ciento (4 mil 943 millones de pesos) la baja más drástica desde que tomó las riendas Azcárraga Jean.

Al día siguiente de darse a conocer la renuncia anticipada de Azcárraga Jean como CEO, el viernes 27, las acciones de Grupo Televisa en la Bolsa Mexicana de Valores registraron una disminución de 5 por ciento. Se cotizaron por debajo de los 87 pesos, después de una ligera alza el día anterior.

 

Los “Dos Fantásticos”

Según el comunicado oficial de Televisa, al frente de la compañía quedarán como “co-presidentes ejecutivos” los dos principales colaboradores de Azcárraga Jean: Alfonso de Angoitia, vicepresidente de Finanzas, y Bernardo Gómez, vicepresidentes de Noticias y Relaciones Gubernamentales, a quien se le atribuye el cabildeo y la presión política.

“Confío plenamente en la capacidad de Bernardo y de Alfonso y estoy seguro que Televisa continuará fortaleciendo su posición en México como una de las empresas de telecomunicaciones con mayor crecimiento y como el principal productor de contenidos en español a nivel mundial, creando valor para nuestros accionistas”, declaró Azcárraga Jean.

Entre las principales funciones de Gómez y De Angoitia estarán “la renegociación del acuerdo de licencia de programación con Univisión, por el cual la compañía recibe un monto importante de ingresos en dólares, la adquisición y consolidación de cuatro operaciones de cable, así como la diversificación de Televisa más allá del negocio tradicional de venta de publicidad en televisión abierta, participando activamente en la industria de servicios de telecomunicaciones, los cuales representan más del 50 por ciento de las ventas consolidadas de la compañía”.

Ambos personajes, junto con José Bastón y el propio Emilio Azcárraga Jean, se autodenominaron Los Cuatro Fantásticos en una entrevista que realizaron para la revista Líderes en 2002.

Los cuatro jóvenes ejecutivos estaban eufóricos en aquel entonces. Presumieron haber resuelto la crisis financiera de Televisa, con un pasivo de 1,300 millones de dólares, pérdidas netas por casi 600 millones de pesos, baja de rating y un intenso conflicto por el legado de la herencia de Azcárraga Milmo, fallecido en abril de 1997.

“Bernardo Gómez, como sabes,  no es mi amigo, es como mi hermano, que llevó a cabo toda la reestructuración de noticieros y también se involucró en la parte estratégica de Televisa”, le dijo Azcárraga Jean a Joaquín López Dóriga, en una entrevista autocelebratoria el 15 de enero de 2007 en Canal 2.

“Alfonso de Angoitia, que llevó toda la parte de la reestructura financiera, renegociación de deudas, toda la parte económica. Y Pepe Bastón, que llevaba toda la parte de entretenimiento para recuperar ese rating y ese liderazgo”, abundó Azcárraga Jean.
A diez años de distancia, Bastón ya no es vicepresidente y los dos mandos principales están confrontados entre sí y con problemas añejos derivados de la soberbia y el manejo poco claro de las finanzas de la empresa, según las mismas fuentes internas de la empresa.

De Angoitia fue investigado por la Securities and Exchange Commission (SEC), la autoridad reguladora de Estados Unidos, a raíz de una carta anónima que acusó al vicepresidente de Finanzas de encabezar una “doble contabilidad” y de ser enviada a cuentas off shore registradas en Florida (ver Proceso, No. 2062).

Su nombre apareció en abril de 2016 en la investigación de los Panamá Papers, vinculado al despacho panameño Mossack Fonseca que abrió dos cuentas off shore para la compra de un departamento en Bahamas y en un fideicomiso de las Islas Vírgenes Británicas.

Desde 2014, Angoitia Noriega creó su propia empresa, Ucetel Incorporated en las Islas Bahamas y el 11 de diciembre de ese año recibió de Mossack Fonseca el certificado de incorporación de la empresa. Tres meses después, en 2015, el vicepresidente de Finanzas de Televisa, le pidió a la firma panameña incorporar a la empresa JTC Corporated Services (Suisse), registradas en las Islas Vírgenes Británicas, pero con dirección en Ritter House, 5th Floor, Wickhams Cay II, Roadtown, en Miami, Florida.

Angoitia admitió haber adquirido esta empresa en Bahamas “con el propósito de comprar un departamento y una membresía en un club de buceo náutico ubicado precisamente en Bahamas, deporte que pratico desde hace muchos años”.