La organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad reveló documentos nuevos que muestran que la filial Braskem, filial de la compañía petrolera Odebrecht, realizó al menos tres transferencias por 1.5 millones de dólares a la cuenta off shore Latin American Asia Capital, vinculada a Emilio Lozoya Austin, el 23 y 30 de mayo y el 8 de junio de 2012.

Estas transferencias confirman que hubo una triangulación de los sobornos para no dejar rastro fiscal alguno. En ese momento, la compañía Braskem construía la planta Etileno XXI en Veracruz con la empresa mexicana Idesa.

Estas transferencias se realizaron en 2012, durante la campaña presidencial del aspirante priista Enrique Peña Nieto. El testigo protegido de Odebrecht en Estados Unidos, Carlos Fadigas, declaró que la compañía brasileña acompañó “de tiempo completo” esta campaña.

Fadigas actualmente es testigo colaborador en Brasil y declaró que “acompañamos de tiempo completo toda la campaña del PRI, y del actual presidente Enrique Peña Nieto, no sólo de él, sino de su equipo”.

Lozoya en el momento de las transferencias ilegales era el responsable de Asuntos Internacionales de la campaña presidencial peñista. Desde diciembre de 2012 a enero de 2016, fue director general de Pemex.

Estas transferencias ilegales confirman que la gran corrupción, en la era de Enrique Peña Nieto, tiene su origen justamente en la triangulación de fondos privados y en la ingeniería financiera para no dejar rastro alguno, que pueda ser investigado por las autoridades.

Por estas pistas el titular de la FEPADE, Santiago Nieto Castillo, abrió un expediente sobre este tema y fue cesado de manera abrupta el pasado viernes 20 de octubre. Para todos los partidos opositores este cese sólo confirma la molestia de Peña Nieto y el interés por darle carpetazo al escándalo Odebrecht.

Peña Nieto no puede decir que desconocía los modos y estilos de la compañía brasileña. Desde abril de 2010, como gobernador del Estado de México, Peña sostuvo un encuentro con Marcelo Odebrecht en Brasil y en octubre de 2011 tuvo otra reunión con el empresario en Toluca, de acuerdo con la investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad.

En noviembre de 2012, Peña Nieto se volvió a encontrar con Marcelo Odebrecht en Querétaro, a unos días de tomar protesta como presidente de la República. Apenas asumió la presidencia, Peña Nieto sostuvo un encuentro con Fadigas, el testigo protegido, quien operó la trama de las donaciones ilegales.