Publicado en La Jornada.

Los partidos políticos podrán recibir el próximo año un financiamiento público cercano a los 11 mil millones de pesos considerando las bolsas que repartirá el Instituto Nacional Electoral (INE) y las entidades.

A partir de la reforma de 2014, los partidos políticos se han beneficiado cada año con mil 500 millones de pesos extra provenientes de los estados, lo que en 2016 les permitió obtener unos 4 mil millones de pesos en total, explicó el consejero Marco Antonio Baños.

Si a esta cantidad se suman los 6 mil 752 millones de pesos que el INE prevé distribuir en 2018 a los nueve partidos políticos, recibirán cuantiosos recursos para sufragar tantos las campañas presidenciales como las legislativas y locales.

El presidente de la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos explicó que los fondos que entregará el INE se incrementarán –según los primeros cálculos del instituto en más de 60 por ciento–, porque así lo establece la ley.

La fórmula que permite hacer el cálculo señala que en las elecciones presidenciales se entrega a los institutos políticos el equivalente a 50 por ciento del monto de su gasto ordinario mientras en 2015 (cuando hubo comicios intermedios), esta cifra representó 30 por ciento.

Consideró que los institutos políticos reciben recursos muy altos y la fórmula de cálculo de financiamiento podría ser ajustada, sobre todo porque no todo se está destinando al gasto ordinario partidista.

Varios partidos tienen un porcentaje elevado de su financiamiento comprometido con el pago de sanciones. No es cierto que requieran tanto dinero. Si tuvieran más cuidado con los temas de la fiscalización habría menos sanciones y si no cometieran algunas otras infracciones, entonces no habría tantas multas.

Calificó como cosméticas las promesas de algunos partidos políticos de disminuir el número de legisladores o de ajustar las fórmulas para el reparto de prerrogativas. “Todo fue cosmético. Hubo un posicionamiento para quitar pluris, para revisar fórmulas de calculo, pero al final se quedó igual. Tampoco crea que les apura esto (a los partidos)”, indicó.

Pero insistió que se puede reformar la ley para reducir las cantidades importantes que reciben y que en los estados estas sumas crecieron 40 por ciento, ya que antes recibían unos 2 mil 500 millones de pesos y ahora 4 mil millones de pesos.

Planteó que este crecimiento del financiamiento otorgado a los partidos políticos desde los estados ha generado además problemas financieros en las entidades de la República, porque están obligadas a destinar más recursos para este fin.