Remigio Angel González González, el enigmático zar de las televisoras en Centro y Sudamérica, propietario de al menos 45 estaciones de televisión en 16 países del continente (incluyendo 5 en el sureste mexicano), de más de 70 estaciones de radio, de salas de cine y restaurantes planea participar en la licitación de al menos uno de los 31 canales de televisión abierta digital que licitará el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y en el que participan 14 grupos interesados.

Mejor conocido como El Fantasma, González González, quien radica en Miami desde la década de los ochenta, se convertiría en competidor por alguno de los canales de televisión para formar una cadena regional en Puebla y Tlaxcala, donde competirá con el grupo regiomontano Multimedios de Francisco González, con quien no tiene parentesco, aunque ambos sean de Nuevo León.

Información proporcionada a Proceso, revela que desde mediados de julio, los comisionados del IFT debatieron la posibilidad de darle entrada a una de las compañías de El Fantasma, quien vive prácticamente en retiro en Miami, Florida. La empresa, representada por su hijo, Juan Carlos González Sáenz, pretende participar en la licitación que inicia formalmente el próximo 14 de agosto, cuando se presenten las ofertas.

La principal preocupación de los comisionados es el posible vínculo de González con Ricardo Salinas Pliego, propietario de TV Azteca, a través del empresario poblano Raymundo Alonso Sendino, propietario de Grupo AS Media, concesionario de TV Azteca Puebla. Sendino le vendió al Fantasma, a través de la empresa Repretel, uno de los canales de televisión en Costa Rica.

Si existiera un vínculo empresarial o familiar entre Salinas Pliego y Remigio Angel González, se estaría violando uno de los candados principales de las bases de licitación de las nuevas cadenas regionales de televisión abierta, que el IFT dio a conocer desde el año pasado. Esta licitación puso a disposición los 148 canales que no se otorgaron en la subasta anterior de las dos cadenas de televisión abierta. Sólo se adjudicó una a favor de Grupo Imagen. De los 148 canales disponibles, sólo se expresó interés de 14 grupos en 31 canales, es decir, quedaron desiertos 117 canales.

“El riesgo es que ocurra algo similar a Tecnoradio”, mencionó una de las fuentes consultadas, refiriéndose al caso de la empresa que licitó y ganó 37 de las 138 frecuencias de radio, pero tuvo que ser descalificada al comprobarse sus vínculos empresariales y familiares con Radiorama, uno de los grupos comerciales más grandes a nivel nacional. Tecnoradio tendrá que pagar una multa de 41 millones de pesos.

El IFT sólo dio a conocer el pasado 7 de agosto que existen 14 grupos interesados en la licitación de 31 canales. A estos participantes se les dio las claves de acceso y los instructivos de operación de la plataforma electrónica para la presentación de sus ofertas, proceso que iniciará el próximo 14 de agosto.

A diferencia de cuando el IFT licitó dos cadenas de televisión digital con cobertura nacional en donde se registraron tres participantes (Estudios Tepeyac, Cadena Tres y Grupo Radio Centro), en esta licitación participarán 14 que presentarán ofertas por 31 canales “en forma desagregada”. “Ello refleja un mayor interés por canales individuales o con cobertura regional, en comparación a nuevas cadenas nacionales”, aclaró el instituto en su comunicado.

Según el especialista de Televisa, Javier Tejado Dondé, se espera que entre los interesados por los 31 canales esté también el concesionario de Grupo Radio Centro, Francisco Aguirre, “quien va por la revancha en la licitación de televisión, luego de que no pago –y fuera multado- las frecuencias que ganó en la licitación de 2015”, según escribió el 8 de agosto en su columna de El Universal.

El nombre de Remigio Angel González no había trascendido por el temor de que esta nueva licitación se viera afectada ante la participación de uno de los empresarios de medios más polémicos de América Latina, amo y señor de las televisoras en Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Perú, Bolivia y Ecuador, involucrado en la contratación de empresas off shore que se dieron a conocer a través de los Panamá Papers.

Famoso por practicar el tráfico de influencias con los políticos, especialmente con los políticos y ex presidentes de Guatemala, su esposa y socia Alba Elvira Lorenzano fue involucrada en el escándalo de corrupción de “La Línea” que llevó a la renuncia del presidente guatemalteco Otto Pérez Molina.

También se le ha mencionado por sus métodos poco ortodoxos para “comprar a la fuerza” varios canales de televisión y también por censurar a los periodistas que se atrevan a cuestionar a sus amigos políticos. En la cadena RTS de Ecuador fueron despedidos los periodistas José Carlos Casañas y su jefa de Noticias, Montserrat Naranjo, en diciembre de 2016, por transmitir el testimonio de una mujer golpeada por Orlando Pérez, director de El Telégrafo, y firme defensor del gobierno de Rafael Correa.

En Ecuador, González presentó ofertas para acceder a 60 frecuencias de televisión abierta y 43 de radio en FM que llevaría a la creación de “un monopolio sin precedentes”, según destacó el especialista ecuatoriano Felipe Burbano de Lara.

“Todo el discurso de la democratización de los medios, alimentado desde un marxismo vulgar que reduce el espacio público a una burda expresión del poder de los dueños del capital y que los seguidores de Alianza PAIS han aplaudido a rabiar en los últimos diez años, quedaría pulverizado”, advirtió Burbano en un análisis difundido en su página de Facebook.