Call Centers del PRI

Un extenso manual de la estructura de promoción del voto, titulado “Reporte Estado de México”, con tres fechas distintas: 13 de mayo, 25 y 27 de mayo admite el uso de call centers para la operación piramidal de promoción del voto.

La estructura que desplegó el PRI en todo el Estado de México consistió en 20 coordinadores regionales, 136 coordinadores municipales, 750 coordinadores territoriales, 7,632 comisionados por sección y 70 mil coordinadores por cuadrante cuya función principal fue conseguir 2.8 millones de “probables votantes”.

En la evaluación del 25 de mayo, antes de que se realizara el llamado “simulacro electoral”, detectaron que les hacían falta miles de ciudadanos para llegar a la meta de 2.8 millones de electores a favor del tricolor.

En el documento, cuya copia tiene Proceso, bajo el título de “Cálculos Call Center” se ordena el despliegue de 6,380 llamadas “para lograr registro de activistas no activos”, así como “7 mil llamadas efectivas para dar seguimiento a registro de cuadrantes”.

Su objetivo primordial fue tener un control centralizado de la campaña utilizando los call centers y dar seguimiento a quienes intervenían en la promoción del voto.

La prioridad de la estructura del PRI fue evitar la derrota ocurrida en 7 de 12 entidades donde se realizaron elecciones estatales en 2016. En otro apartado denominado “Antecedentes” explican la importancia de asegurar el voto o de inhibir el voto opositor:

“En las elecciones estatales de 2016, se pudo constatar que en las 9 entidades donde participó el CDE (Comité Directivo Estatal), los programas de activismo alcanzaron las metas numéricas de promoción y movilización. Las encuestas de salida el día de la jornada electoral, parecían darnos los resultados esperados.

“El anonimato de la urna (sic) determinó la diferencia y perdimos 7 elecciones de las 12 que concurrieron (cuestionamiento a las instituciones, mentir es parte del comportamiento antisistémico)”, señala el manual.

Hasta el momento, la FEPADE no ha concluido la investigación de los números telefónicos y de los call centers desde donde salieron cientos de llamadas anónimas para amenazar.

 

El Call Center del SNTE-Panal

Otra pista que están investigando dos partidos de oposición en el Estado de México son los servicios de telefonía de celulares que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) entregó a promotores del voto del partido Nueva Alianza (Panal) que participó en coalición con el PRI.

Desde agosto de 2014, la empresa KUBO Cel S.A.P.I de C.V. obtuvo el permiso del Instituto Federal de Telecomunicaciones para prestar servicios de telefonía e internet a través de la marca QBO-Cel, dirigida y operada exclusivamente para maestros del SNTE.

El permiso se le otorgó al SNTE por 10 años hasta agosto de 2024 y su eslogan es “la red maestra”. Ofrece planes tarifarios de bajo costo: 85 centavos a llamadas de larga distancia, teléfonos fijos y celulares, incluyendo mensajes de texto. Tiene un proveedor llamado KUBO Maestro.

En febrero de 2015, antes del proceso electoral de ese año, el SNTE entregó 100 mil smartphones o “teléfonos inteligentes” a sus agremiados y hubo algunas denuncias en las elecciones estatales de Quintana Roo, por el uso electoral de estos servicios de telefonía.

En el Estado de México promotores del voto del Panal utilizaron QBO-Cel en al menos 5 distritos electorales rurales, como Valle de Bravo, Tejupilco, Ixtlahuaca, Atlacomulco y Lerma.

A través de un chip se enlazaron con el elector y le enviaron mensajes, llamadas de propaganda de Nueva Alianza y a favor del candidato priista Alfredo del Mazo. Aún está en investigación si se realizaron llamadas de amenazas a través de estas líneas telefónicas.

El SNTE y el Panal estarían incurriendo en otro delito electoral ya que está prohibido que un partido político reciba financiamiento monetario o en especie de un sindicato.