La coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD en el Senado, Dolores Padierna advirtió que en sintonía con el discurso antiinmigante del presidente de Estados Unidos, el gobierno de Enrique Peña Nieto y, en especial, su canciller Luis Videgaray pretenden convertir al país en un “deportador en jefe” de migrantes centroamericanos que de por sí viven en una situación muy precaria y son víctimas de graves violaciones a sus derechos humanos en su trayecto por México hacia Estados Unidos.

“En su reciente visita a Guatemala, Peña Nieto afirmó que su gobierno protege los derechos humanos de los centroamericanos que transitan en nuestro país. Esto no es cierto. Los delitos cometidos contra nuestros hermanos migrantes de Centroamérica han crecido entre 200 y 900 por ciento. Tan sólo en 2016 se cometieron más delitos contra migrantes que la suma de todos los cometidos entre 2013 y 2014”, agregó.

Incluso,  refirió que, según la Auditoría Superior de la Federación, el Instituto Nacional de Migración, dependiente de la Secretaría de Gobernación, no cumple con su misión expresa de proteger a las personas en tránsito.

“Por si no fuera suficiente el triste papel de represor y de persecutor de los migrantes, cometidas desde la Secretaría de Gobernación y distintas instancias policiacas, ahora la Secretaría de Relaciones Exteriores, con Luis Videgaray al frente, pretende consolidar el papel de sumisión ante el gobierno de Trump”, sentenció.

“Si Trump ha fracasado en su intento de construir un muro fronterizo con México,  ahora nuestro canciller ofreció sus ‘buenos oficios’ para continuar con el muro de las deportaciones que ha realizado nuestro país. Tan sólo de 2010 a 2016, el número de migrantes centroamericanos devueltos a sus países pasó de 62 mil 788 personas a 117 mil 990, casi el doble. Muchos migrantes son víctimas de delitos del crimen organizado, pero también de las autoridades, se pasaron de 467 agresiones en 2014 a 868 agresiones en 2016”, subrayó.

La coordinadora parlamentaria recordó que los dos principales responsables de convertirnos en “deportadores en jefe” de Washington, Luis Videgaray y Miguel Angel Osorio Chong, se reunieron en Miami  con sus homólogos de Estados Unidos  y con los representantes de los países del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) para proponer una Alianza para la Prosperidad que, en realidad, es una Alianza por la Militarización de las fronteras. Previamente, las secretarías de Defensa y Marina participaron en la misma ciudad en un encuentro en la sede del Comando Sur. Ahí el vicepresidente Mike Pence fue muy claro: crearán un Plan Pentágono para Centroamérica. “El secretario de Seguridad Interior, el general John Kelly, muy bien conocido por sus posiciones militaristas, busca presionar a México para que tome más responsabilidad en la gobernabilidad y seguridad en Centroamérica, a cambio de inversión fresca para la región”.

“Estados Unidos pretende que México siga siendo su border patrol y condicionar este papel a la renegociación del TLCAN. Ante la imposibilidad de construir un muro físico en la frontera sur mexicana, Trump pretende una alternativa: un muro de contención con fuerzas militares que cuenten con la colaboración y subordinación del gobierno mexicano”, insistió.

A consideración de la senadora perredista, lo peor es que a esta política, el canciller Luis Videgaray la denomina “responsabilidad compartida”.

“No hay ninguna forma de compartir responsabilidades con la unilateralidad de Estados Unidos y menos con la intención explícita de reducir el problema migratorio y de narcotráfico a un asunto de fuerza y medidas represivas, condicionando cualquier estrategia para el desarrollo en México y en las naciones centroamericanas”, concluyó.