Las primeras semanas de #YoSoy132 las viví con una simpatía profunda por la expresión pública que significaba la irrupción política de miles de personas, entre ellas multitud de estudiantes como yo que nos indignamos al ver como la maquinaria del PRI-Televisa intentaba desprestigiar una potente y legitima protesta de los compañeros de la Universidad Iberoamericana. A pesar de que en las primeras semanas mantuve cierta distancia de las tareas organizativas, participé en las marcha y me sentía orgulloso, sentía esperanza y sobre todo una cosa, no me sentía ya solo. Sentí por primera vez que podíamos ser muchas y distintas las personas que nos encontramos en las calles pero que al final, juntas y juntos, nacemos otro poder.

Las grandes alamedas siempre han sido, son y serán de la gente. Eso nunca le ha gustado al PRI que nunca dejó de ser un partido autoritario. Frente a él, #YoSoy132 arrojó mares de personas a las calles como no se había visto en el país desde hace mucho. Se inscribió en la historia de una sociedad que pese a los dichos del poder por demeritar su legado ha luchado como casi ninguna por la obtención y defensa de sus derechos. Concuerdo con otros, quizá no la mayoría, en que #YoSoy132 no debe de verse como un movimiento, sino como un momento que en 2012 permitió diferentes personas de diferente procedencia, ya sean universidades privadas o públicas, profesionistas o desempleados, se encontrará en la calle, para construir un horizonte colectivo.

En fin como decía antes, marché como simpatizante hasta el 1 de diciembre cuando presencié como compañeros fueron reprimidos brutalmente por un operativo de la policía en Guadalajara. Fue entonces que yo dedique casi todas mis horas libres a trabajar por la liberación de los detenidos, tanto aquí en Jalisco, como en la ciudad de México y otros estados. A pesar de que mi participación política empezó realmente en ese periodo de miedo, terror y represión siempre pude percibir, recordar, llevar en mi y re encender siempre que es necesario las emociones, el amor y la complicidad de la cual nació #YoSoy132

Gracias a eso, creo que muchos hemos tenido la fuerza para enfrentar en la calle, en los foros, en el campo y en la sierra diferentes procesos desde entonces. Y por muchos me refiero a variadas personas, jóvenes y no tan jóvenes del campo y la ciudad. #YoSoy132 como momento permitió delinear una nueva cultura política, una que no se conforma con elegir lo menos peor, una que no le habla de usted a los mayores, si estos no son capaces de voltear a ver a los jóvenes cuando les hablan a los ojos, si, aunque suene irreverente, es un mero ejemplo para explicar cómo los colectivos y asambleas siempre tuvieron en su núcleo la discusión sobre la horizontalidad y la importancia de no caer en viejas formas de hacer política. Las categorías como estudiantil o popular, quedaron chicas y a partir de referencias como la alegría, la esperanza, el amor y la confianza se conformó una nueva cultura política.

(Imagen tomada de Twitter @RossanaReguillo)

Gracias al trabajo colectivo que a través de los años hice con mi familia de @masde131iteso comprendí que había que re-significar diferentes palabras para disputar el futuro y modificar nuestra realidad, incluso desde el discurso. Así pues entendimos que hay que disputar la política, y que nuestra clave es hacerlo a partir del amor, el cuidado y la confianza. Después de muchos golpes entendimos que es necesario cuidar nuestros afectos y nunca pero nunca regatear nuestra solidaridad.

#YoSoy132 no tuvo ni tendrá acta de defunción, no hay día señalado para su muerte ni para que sus formas, claves, códigos, maneras y referencias se agoten. Hoy a 2017 el horizonte se ha modificado en gran medida gracias al proceso en el cual #YoSoy132 impactó. El panorama tras #Ayotzinapa y otros aberrantes episodios del nefasto sexenio del regreso del PRI ha dejado huella sobre nosotros, los participantes de esa misma red que se tejió a partir de la risa en el verano de 2012 y que a pesar del embate del Estado logró sobrevivir y cuestionar: ¿Qué democracia es esta? Somos parte de la red que logró articular la inteligencia colectiva para responder frente a la masacre de 6 compañeros y la desaparición de 43 de manera incontrovertible y tajante con “Fue el Estado” en la plaza de la constitución de la ciudad de México. De esta manera queda demostrado que esta colectividad aprendió a cambiar como diría Rossana Reguillo la demanda por el mensaje.

Así que si preguntan que donde está el #YoSoy132 repetiré lo que Mariana Favela ha publicado hoy 11/05/2017 “Estamos para quienes saben y quieren vernos, para quienes no, nunca estuvimos”.

Twitter: @JuanYvesPalomar