La organización internacional Wikileaks publicó 27 contenidos clasificados sobre Grasshoper, un sistema presuntamente desarrollado por la CIA “para construir cargas de malware personalizadas” que afectan los diferentes sistemas operativos de Windows.

La plataforma Wikileaks aseguró que Grasshoper, además de generar cargas malévolas, “permite realizar una inspección del dispositivo de destino antes de la instalación (malware), asegurando de esta manera que la instalación solo sea efectuada en caso de que el dispositivo de destino tenga la configuración correcta”. Además, cuenta con diversos mecanismos (denominados framework) que hacen imposible “rastrearlo con cualquier clase de antivirus”.

Wikileaks menciona que algunos de estos mecanismos “fueron extraídos del código malicioso Carberp, un rootkit del crimen organizado ruso que demuestra el reciclaje de malware que la CIA realiza en internet”.

Estas filtraciones han tenido lugar desde el 7 de marzo y tienen como enfoque demostrar los mecanismos que la CIA implemente para hackear dispositivos móviles de casi todas las marcas. Por ejemplo, la filtración de Grasshoper fue antecedida por otra tanda de documentos titulada “Vault 7”, donde se publicaron algunas herramientas de hackeo que utiliza la agencia de inteligencia estadounidense para misiones de espionaje. Por medio de estos programas “la agencia puede tener acceso a sistemas operativos Linux e iOS”. Posteriormente tuvo lugar la filtración denominada Marble, una herramienta con la cual la CIA “esconde los orígenes del malware y siembra pistas falsas para confundir investigadores forenses»: