Este martes el Senado intentará aprobar la Ley General de Biodiversidad (LGB) propuesta por el Partido Verde Ecologista de México en 2016, la cual pretende privatizar los recursos genéticos y el conocimiento tradicional de los pueblos mexicanos sin haberlos consultado previamente, según un comunicado publicado por el grupo ambientalista Greenpeace.

La ley omite temas de conservación indispensables para evitar la extinción de especies faunísticas consideradas en riesgo desde hace años. Por ejemplo, en ella no se ha estipulado ninguna medida de conservación para las tortugas marinas, pericos y guacamayas; en su artículo 56 se prohíbe el aprovechamiento con fines extractivos, de subsistencia o comercial de únicamente 3 especies de tiburones mexicanos y 2 especies de peces sierra. Y en cuanto a los recursos génicos y el conocimiento tradicional, esta ley debilitará su protección y permitirá que “sean patentados”; es decir, al aprobarla se permitirá que agentes externos despojen a las culturas tradicionales de su conocimiento ancestral y lo registren como propio con fines comerciales.

A raíz de su surgimiento, más de 50 organizaciones ambientales, civiles y académicas expresaron su rechazo bajo el argumento de que la Ley General de Biodiversidad contiene las mismas omisiones de “La Ley General de Vida Silvestre” (LGVS), y únicamente promueve la comercialización de los recursos naturales y la extinción de las especies silvestres mexicanas. Además, aseguraron que “es un mosaico de parches copiados de otras leyes, que incluye, textualmente, secciones completas de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente (LGEEPA)”.

“Nos preocupa que al presentar tantos errores de forma y fondo, la propuesta todavía sume las mismas fallas y omisiones que presenta la LGVS, y que particularmente han sido causa de sobre explotación y detrimento de las especies silvestres mexicanas, dado lo cual ha venido en aumento su inclusión en alguna categoría de riesgo”, menciona el comunicado firmado por Greenpeace, Animal Heroes, Centro para la Diversidad Biológica, entre otros.

Y recalcaron:

“No puede haber un retroceso frente al nivel de protección previamente alcanzado, para inmediatamente violarlo al quitarle la protección a especies en peligro de extinción y amenazadas como es el caso de pericos y guacamayas… La LGB copió de la LGVS no solo sus graves omisiones, sino también las violaciones a las mismas que han sido plasmadas en su reglamento, al crear figuras jurídicas inexistentes. En lugar de intentar resolverlas quedan ignorados prolongando el problema legal para los ciudadanos que realizan actividades de aprovechamiento o conservación de especies silvestres, en detrimento de su conservación”.

A su vez y a cuenta propia, el grupo ambientalista Greenpeace emitió un comunicado donde “convoca a la ciudadanía a pedir a través de las redes sociales a los nueve integrantes de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Genéticos a que actúe para proteger no solo lo recursos biológicos sino también la información genética que estos poseen y los derechos de las comunidades, pueblos indígenas y campesinos sobre su conocimiento ancestral”.