El uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), con especial énfasis en el Internet, ha aumentado significativamente entre los mexicanos. Según datos recabados por la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), en el 2015, 39.2% de los hogares del país contaban con conexión a Internet. En 2016, esta cantidad se incrementó hasta el 47%.

Este aumento podría significar un avance para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, entre los cuales se encuentra reducir la brecha digital con el fin de garantizar el acceso igualitario a la información y el conocimiento. Sin embargo, The Social Intelligence Unit, asociación civil cuyo objetivo es estudiar el impacto social de la adopción de las TIC, ha hecho notar que estas cifras por sí solas no acercan al país a la sostenibilidad y que el aprovechamiento efectivo de los beneficios derivados de Internet no se asegura únicamente con una conexión.

Según información de la ENDUTIH, la cantidad de usuarios en el país que aprovecharon Internet para acceder a información se redujo del 88.7% al 84.5% de 2015 a 2016. De igual manera, la cantidad de usuarios que aprovecharon sus beneficios para la educación y la capacitación se redujo del 56.6% al 51.8% en el mismo lapso. El Banco Mundial, a través de su informe Dividendos Digitales, ha señalado que el acceso a las TIC se ha incrementado, mientras que los beneficios que deberían obtenerse de éstas no han presentado avances.

The Social Intelligence Unit resalta que “si bien una parte considerable de la población en México cuenta con conexión a Internet, ésta aún no aprovecha plenamente su potencial”. En 2016, sólo el 9.9% de los usuarios accedió a Internet para realizar operaciones bancarias, sólo el 22.2% lo aprovechó para interactuar con el gobierno, el 15.9% para ordenar productos y el 45.3% para acceder a periódicos, revistas y libros. El Banco Mundial ha subrayado también la necesidad de incrementar el aprovechamiento de Internet, con el objetivo de evitar el surgimiento de una subclase social como consecuencia de la desigualdad con la que se explotan los beneficios de las TIC.