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Reportaje publicado en revista Proceso No. 2106

Islas relató cómo se hace desde décadas atrás el manejo de la movilización del voto y de la gente en el Estado de México: “la mafia del transporte público es intocable porque es el sostén de la movilización priista”.

“El PRI dice que los transportistas públicos les cobran por llevar y trasladar a la gente. En realidad, no les cobran nada o la facturan a medias. Es muy difícil de contabilizar. ¿Cómo contabilizas cuántas unidades se contrataron para llevar a 20 mil personas a un mitin. El PRI dice ‘mire, tenemos 20 mil personas en Ecatepec’, pero son las mismas personas que trasladan a otro evento en Tecamac. Son los mismos acarreados.

“Detrás del contingente de microbuses y autobuses llevan unos tráilers. Esos llevan las despensas. ¿Quién las aporta? El gobierno del Estado de México. Con ellos también tienen acuerdos a cambio de futuros contratos con el gobierno.

“Están comprando votos con dinero público, con dinero que no es de ellos, y la autoridad electoral no dice nada”.

El pasado 6 de marzo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le perdonó el castigo al PRI por el reparto de despensas en las “Ferias Integrales de Servicios”, en donde se entregaron programas sociales en los municipios mexiquenses de Huixquilucan y Zinancatepec.

PRD y Morena denunciaron el reparto indebido de tarjetas de débito del Banco Banorte denominada ‘La Efectiva’, con un saldo de 2 mil 750 pesos y despensas alimentarias. Los magistrados de la Sala Superior consideraron que no hubo “pruebas suficientes” y consideraron infundados los agravios presentados por los representantes de la oposición.

La Fiscalía Especial para la Prevención de Delitos Electorales (Fepade) ha dicho que tiene 83 expedientes en el Estado de México por posibles delitos electorales, pero 66 casos son por presunta alteración del Registro Federal de Electorales y sólo 2 son por solicitar votos a cambio de pagar y 1 por condicionar la prestación de un servicio público a la emisión del voto a favor del PRI.

El control de la pobreza

“En el Estado de México hay un problema grave: se ganan elecciones controlando y manipulando a los pobres. Por eso no les interesa acabar con la pobreza. Esa es la realidad”, sentenció Rubén Islas.

Y ejemplificó con el programa de adultos mayores. En la Ciudad de México este programa se aplica casa por casa. El adulto recibe una trabajadora social que le entrega una tarjeta donde les depositan dinero y ellos compran lo quieren. “No hacen proselitismo electoral, no les piden su credencial”.

“En el Estado de México no ocurre así. Si te das una vuelta cada quincena a las oficinas en los municipios de la secretaría de desarrollo social estatal o en la federal se ven colas larguísimas de gente, de adultos que los llevan en silla de ruedas para que les den su lana. Es una manera indigna de controlarlos”, abundó.

-¿Y la fiscalización a los programas y padrones que realizará la autoridad electoral estatal?

-La autoridad electoral es una farsa. Trasladaron toda la vieja estructura del IFE –ahora INE- al IEEM, pensando que los funcionarios del IFE eran menos corruptos que los del IEEM, lo cual es una mentira. Yo fui representante y lo vi: lo que ocurría es que los representantes electorales federales estaban ya amañados con los alcaldes y los funcionarios estatales.

“Hay un informe que elaboró Bernardo Barranco, ex consejero electoral del IEEM también, donde destaca todo esto: cómo estaban enlazados los representantes electorales federales con la estructura del gobierno estatal”.

“La estructura del viejo IEEM ya murió. Ahora todo lo controla el INE. Muchos de los que fueron consejeros electorales trabajan para el gobierno estatal o para el PRI. A algunos los nombraron magistrados electorales, como es el caso de Jorge Muciño”.

-¿A estos recursos estatales desviados y difíciles de cuantificar se suman los recursos federales?

-No necesitan dinero federal. De hecho, Peña Nieto no podría trasladarle dinero al estado porque ahí sí interviene la fiscalización. Lo que sí pueden hacer es que alguno funcionarios federales operen como lo hacen los integrantes del gabinete estatal. Por ejemplo, Gerardo Ruiz Esparza, titular de la SCT, aprovecha sus giras para promover el tren bala y supervisa una zona. O Rosario Robles, titular de Sedatu, lleva algunos programas sociales. Lo más significativo es la Sedesol.

-Entonces son varios niveles de desvío de recursos.

-Así es. Tienes el financiamiento normal que te dan las prerrogativas y que es el más alto en la historia estatal. A eso le tenemos que sumar el financiamiento privado. A eso la ayuda en donaciones en especie de los privados, como los transportistas. Luego, el desvío de recursos del erario a través de la estructura misma del gobierno que actúa en la campaña y en la elección.

“Lo más sintomático es que, a pesar de todo esto, se les puede ganar. El elevado tope de gastos de campaña refleja el nivel de miedo frente a la posible derrota”.