La vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del PRD en el Senado, Dolores Padierna Luna afirmó que los gasolinazos del gobierno federal terminaron por enterrar la última de las mentiras de su fracasada reforma energética: «que abrir nuestra industria energética y eléctrica traería precios más bajos y mayor competencia».

«Nada de eso ha sucedido. Frente a esta ola de descontento, la Secretaría de Hacienda pospuso los dos incrementos que tenía programados para el mes de febrero. Apenas el viernes 17 anunció, como si fuera una gran medida, que el precio de las gasolinas disminuían sólo 2 centavos y que los precios máximos de las gasolinas van a variar diariamente de acuerdo a los precios internacionales», añadió.

Padierna Luna calificó el actuar del gobierno federal como una auténtica demagogia frente al descontento nacional generada por el gasolinazo.

«El gobierno federal quiere presentar como una dádiva lo que en realidad es la admisión de su abuso a la economía familiar y del negocio para unos cuantos importadores de gasolinas. ¿Por qué lo hacen? En buena medida, como un cálculo político ante el riesgo de que el PRI pierda las elecciones estatales de este año, especialmente, las del Estado de México», afirmó.

La legisladora perredista insistió en que lejos de ser una medida redistributiva, el gasolinazo generó mayor inequidad y una oleada de descontento nacional.

«Por primera vez en este sexenio hubo más de 300 movilizaciones en contra del gasolinazo desde el norte del país, en ciudades como Mexicali donde surgió un movimiento cívico que se mantiene, hasta Chiapas», concluyó.