La primera licitación en 21 años de 257 frecuencias de radio en FM y en AM realizada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) “superó las expectativas y podría alcanzar mil 445 millones de pesos”, pero “la nueva configuración de radio no refleja mayor pluralidad y diversidad en el cuadrante ni se han dado pasos para promover la radiodifusión pública, comunitaria e indígena”, destacó la Asociación Mexicana del Derecho de la Información (AMEDI).

En un comunicado sobre este reciente proceso de licitación, la AMEDI indicó que el elevado monto es reflejo de la competencia por “las localidades más atractivas” y porque fue “muy bajo” el precio de referencia del IFT (34 millones 234 mil pesos).

Esta situación “desmiente la postura inicial de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT) cuando, en una de sus habituales campañas de descalificación al regulador” afirmó que el impacto de nuevos competidores sería “irreversible”, “devastador” y “hostigaba” a la industria.
Para la AMEDI, los resultados de la licitación indicaron todo lo contrario: de las 20 frecuencias con mayor valor económico, 65 por ciento de los participantes fueron actuales concesionarios y sólo 35 por ciento restante fueron nuevos jugadores. De un total de 191 frecuencias, el 65 por ciento fueron ganadas por nuevos competidores, en tanto que 12.04 por ciento quedaron en manos de actuales concesionarios y en el 23 por ciento no hubo participación.

El método de subasta “contradice lo dispuesto” por la sentencia de la Suprema Corte de Justicia en el sentido de que “en ningún caso el factor determinante para definir al ganador de la licitación será meramente económico”.