Reportaje original publicado en Proceso No. 2098

Con el retorno de Luis Videgaray al gabinete de Enrique Peña Nieto, ahora como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, revivió un proyecto anunciado a finales de octubre de 2015: la creación de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), una nueva operadora que le hará competencia a la actual Bolsa Mexicana de Valores (BMV), pero que tendrá entre los capitales que la integran al Fondo Nacional de Pensiones Pensionissste, cuyo vocal ejecutivo José María de la Torre es un viejo amigo del ex secretario de Hacienda e impulsor de bajo perfil de este proyecto.

La autorización para que comience a operar BIVA se espera a mediados de 2017 y dependerá de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), a cargo de Jaime González Aguadé, y de la regulación que establezca la Secretaría de Hacienda, según admitió en varias declaraciones de prensa el director general de Central de Corretaje (Cencor), Luis Urquiza, quien aparece como principal promotor de BIVA.

Según la información pública, el dinero para crear esta nueva bolsa de valores provendrá de una nueva figura conocida como Certificados de Capital de Desarrollo (CKD’es), nuevos instrumentos del mercado de valores que impulsan proyectos de infraestructura, empresariales y de capital privado.

Los CKD’es son “títulos o valores fiduciarios destinados para el financiamiento de uno o más proyectos, o para la adquisición de una o varias empresas”, según la definición de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

La figura de los CKD’es permite la creación de fideicomisos en los que pueden participar tanto socios capitalistas como las Administradores de Fondos para el Retiro (Afores). En el caso de BIVA, la CKD está formada por LIV Capital, integrada por socios capitalistas, pero más del 90 por ciento provendrá de capital de Afores, entre ellas Afore Banamex y Afore Coppel y Pensionissste.

En su columna “Nombres, Nombres y…Nombres”, del 4 de octubre de 2016, el especialista en negocios Alberto Aguilar informó que “entre las 34 casas de bolsa que hay en el país no todas están de acuerdo con el proyecto”.

“Es más, hasta se cuestiona la participación del LIV Capital de Miguel Angel Dávila, Humberto Zesatti y Alex Rossi que inyectará 450 millones de pesos a BIVA porque en el mismo CKD participan varias Afores.

“Se habla de Pensionissste que lleva José María de la Torre, así como de Afore Banamex a cargo de Luis Sayeg y Afore Capital que encabeza Mauricio Alarcón.

“Amén de que no necesariamente suena congruente que los dineros de los trabajadores participen en el capital de una bolsa, se hace ver que LIV ha tenido también sus tropiezos como fue Mastretta, la automotriz mexicana que naufragó por problemas de gestión administrativa”, escribió Alberto Aguilar.

Por su parte, la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos de Retiro (Amafores) afirmó ante diputados y senadores, en consultas realizadas para aprobar la nueva ley que le da autonomía de gestión a Pensionissste , que el órgano de dirección de este Fondo Nacional de Pensiones se integrará por miembros de la Secretaría de Hacienda los cuales “tienen conflictos en materia de inversión, porque prefieren que los activos de las Afores se inviertan en fondos de gobierno”.

La creación de una nueva bolsa de valores en México no es recomendada por especialistas del sector ya que ven la amenaza de una mayor fragmentación ya que “la competencia no remediará la falta de crecimiento del mercado mexicano. En Canadá el mercado se abrió a competencia y no creció, pero se fragmentó”.

Así lo establece el estudio Estado del Mercado de Capitales Mexicano: Iniciativas para su Expansión, realizado por Equity Research Desk LLC (www.erdesk.com), al cual tuvo acceso Proceso.

El estudio, de noviembre de 2016, compara el mercado bursátil mexicano (que representa apenas el 39 por ciento del PIB con un total de 144 emisoras) con el de otras bolsas de América Latina (Chile tiene el 83 por ciento y Colombia el 41 por ciento), y el de otras partes del mundo.

En México sólo hay 25 financieras listadas, mientras en Chile hay 46 y en Perú hay 71. Del sector energía sólo hay una compañía listada en México, en comparación con 52 en Brasil, 25 en Argentina, 25 en Chile y 20 en Perú, y no existen en el país empresas estatales listadas.

El diagnóstico del estudio revela que la estructura del mercado bursátil mexicano “promueve la expatriación” de los capitales y este fenómeno continuará “a menos que se consense un plan de contención”.

Basándose en datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), entre 2013 y agosto de 2016 las carteras que más han crecido han sido las de las Afores que crecieron 65 por ciento al pasar de 1 mil 903 millones de pesos a 2 mil 692 millones de pesos en montos colocados tanto en ofertas públicas de acciones, como en CKD’s, en Fideicomisos para rentar y administrar bienes inmuebles (FIBRAs) y en emisiones de deuda privada a mediano y largo plazo.

La Aventura de Pensionissste

La reforma financiera impulsada por Luis Videgaray aceleró, entre otras medidas, una iniciativa del Ejecutivo federal para separar a Pensionissste del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSSTE).

En septiembre de 2015, el Ejecutivo federal envió su iniciativa a la Cámara de Diputados que plantea la plena separación y “autonomía de gestión” para convertir a Pensionissste en un Fondo Nacional de Pensiones que determinará dónde y cómo invertirá los fondos de los trabajadores al servicio del estado.

En su exposición de motivos, la iniciativa elaborada en las oficinas de la Secretaría de Hacienda advierte que Pensionissste “no cuenta con autonomía operativa, normativa y de gestión, lo cual genera diversas fracturas que le impiden atender de manera dinámica, en la línea con lo que exige el Sistema de Ahorro para el Retiro”.

“Esta inflexibilidad impide a Pensionissste crecer a la par que sus competidoras, y ofrecer mayores beneficios y calidad en el servicio a los trabajadores, lo cual, la sitúa en condiciones de desventaja en el mercado que podrían, en el mediano plazo, conducir a una situación de insostenibilidad”, advirtió la exposición de motivos.

La iniciativa modifica la composición del Consejo de Administración de Pensionissste para que tenga 4 representantes del gobierno federal, 3 representantes de los 9 sindicatos de la burocracia federal y 6 consejeros “independientes” designados directamente por el Ejecutivo Federal.

Todos los bienes y obligaciones de Pensionissste pasarán a manos de la nueva empresa administradora y el gobierno federal “no responderá por las obligaciones a cargo de la nueva sociedad, ni de las pérdidas ocasionadas por una variación negativa en el valor de las acciones de las SIEFORE que operen los fondos de los trabajadores”.