Andrei Karlov, embajador de Rusia en Turquía, murió este lunes 19 de diciembre tras ser tiroteado en Ankara, capital del país otomano.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso confirmó que el ataque fue perpetrado mientras el embajador Andrei Karlov ofrecía un discurso en la inauguración de una exhibición fotográfica.

El diplomático fue trasladado hasta un hospital cercano donde falleció, según informó la cancillería rusa.

La agencia turca Anadolu dijo que el agresor fue «neutralizado» poco después del ataque, que pareció ser una de las más graves reacciones que se vive en Turquía a consecuencia de la guerra civil de Siria. Las relaciones entre Moscú y Ankara estuvieron largo tiempo congeladas por el conflicto, en el que cada uno apoya a una facción opuesta.

El diario Hurriyet dijo que fuerzas especiales turcas rodearon el edificio y el canal de televisión NTV aseguró que había otros tres heridos.

El atacante, que entró al recinto identificándose como un polícia -lo que ha sido confirmado por el alcalde de Ankara-, ha sido neutralizado por las fuerzas de seguridad turcas, según informó la cadena NTV. Vestido con traje y corbatas negros y con camisa blanca, la CNN turca informó que el asaltante abrió fuego al aire y después apuntó al embajador. Mencionando a testigos, el mismo medio informó que el atacante gritó: «Es una venganza por Alepo».

Moscú ha calificado el ataque como un acto terrorista, según ha dicho el Ministerio el Exteriores. El alcalde de Ankara ha declarado que el objetivo de este ataque es enfrentar a Rusia y Turquía, según informa Xavier Colás.

Con información de BBC, El Mundo y CNN.