Spencer Tunick lo ha vuelto a hacer. Erguidos cabeza abajo, sin ropa, en medio de un rancho como el tronco de un árbol, 20 voluntarios han sido fotografiados este viernes por este especialista en retratos masivos de desnudos. La instalación, ‘Inversión’, se llevó a cabo en San Miguel de Allende, uno de los pueblos mexicanos más acomodados, con una fuerte presencia de ciudadanos estadounidenses entre sus vecinos. Se trata, según Tunick, de un guiño al Día de Muertos y un recado contra el sexismo de Donald Trump.

“A través del arte quisimos sentar un precedente de que las opiniones de Trump no reflejan el sentir de la mayoría de los americanos, los cuales no están de acuerdo con su manera de tratar a las mujeres y a las minorías y mis hijas, mi esposa y yo, estamos en contra de la campaña de Donald y esperamos que pierda y que truene», declaró Tunick a la prensa mexicana un día antes de la toma. La nuez de la obra, desde el título hasta su representación, es dar cuenta del estado actual de cosas, donde un tipo como Trump alcanza a rozar la presidencia de EE UU, donde todo parece estar del revés.

Tunick es uno de los invitados a La Calaca Festival, que se celebra está semana en la ciudad mexicana. Una reflexión sobre la muerte es otro de los ejes de este nuevo trabajo del fotógrafo: “Este tipo de festividades en torno a la muerte, como se hacen en México, y en especial en San Miguel de Allende, simplemente no se podrían realizar en Estados Unidos, porque justamente la celebración del Halloween se basa en el miedo a la muerte”.

Al fotógrafo le vino la inspiración en un balneario, donde asistió a una extraña terapia relajante donde había que colocar el cuerpo cabeza abajo. “Es una idea loca, pero voy a usar unos bastones de acero que hacen parecer que la gente está suspendida de cabeza y la única condición es que los cuerpos tengan piernas gruesas para que no se viera el bastón”.

Vía El País