Funcionarios federales recibieron sobornos para beneficiar a un grupo de empresas como Comercializadora Milenio y su socio Diamonds en el programa de entrega gratuita de 10.5 millones de televisiones digitales en México, cuyo costo se elevó a mil 300 millones de dólares, señaló un reportaje del periódico norteamericano The Wall Street Journal.

El reportaje, firmado por Santiago Pérez, se titula “Licitación para el Regalo de las Televisiones Digitales Genera Dudas”, y cita a fuentes cercanas al proceso de licitación estuvo teñido de corrupción y de posibles conflictos de interés como ha ocurrido en los dos últimos años del gobierno del presidente mexicano Enrique Peña Nieto.

Algunos contratos para adquirir cientos de miles de televisiones digitales estuvieron dominados por ofertas para beneficiar a algunas compañías como Comercializadora Milenio socia de la empresa manufacturera Diamond Electronics o Foxcon, señala el reportaje citando a personas “con conocimiento cercano del proceso”.

Para el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, el proceso de adquisición de más de 10.5 millones de televisores fue “transparente y legal”.

En su reciente comparecencia ante el Senado de la República, la semana pasada, ante los cuestionamientos de los legisladores por el dispendio, Ruiz Esparza defendió la adquisición de estas televisiones, a un precio promedio de 1,900 pesos y desestimó otras opciones menos costosas como el reparto de decodificadores, cuatro veces más baratos.

Dos de las terceras partes de los contratos más importantes fueron para Comercializadora Milenio y la armadora Diamonds obtuvo financiamiento de la banca pública para cubrir el capital necesario.

“De nuestra parte no vimos irregularidades en el proceso”, afirmó un vocero de Diamonds a The Wall Street Journal. La compañía afirmó que la compra de las televisiones se realizó de acuerdo con las leyes y los contratos.

Proceso documentó en varios reportajes el favoritismo a esta empresa, así como el sobreprecio de al menos 20 por ciento en la adquisición masiva de estas televisiones digitales que fueron repartidas durante el 2015, en medio de denuncias de partidos opositores por el uso electoral de los padrones de beneficiarios de programas sociales de Sedesol.

“El reparto de las televisiones digitales es una reminiscencia del reinado del PRI, famoso por su permanencia en el poder de 1929 al 2000. Con Peña Nieto, cuya victoria electoral en 2012 permitió el retorno del partido del presidente, la deuda pública se ha elevado cerca del 50 por ciento anual”, destaca en el contexto de su nota el periódico especializado en finanzas y negocios.

“México fue el único país del mundo en distribuir gratuitamente televisores para el apagón analógico, ni el gobierno de Venezuela hizo algo similar”, declaró Gustavo Rivera, director ejecutivo de Opciona, organismo mexicano anticorrupción, citado por The Wall Street Journal.

El reportaje cita que la compañía Samsung Electronics, la más grande en ensamblaje de televisores, fue descalificada de las licitaciones porque su modelo no iban acorde con las especificaciones tecnológicas. La compañía taiwanesa Foxconn Technology ocupó el distante segundo lugar con 1.5 millones de televisores licitados en tres rondas.

En contraste, Diamond distribuyó el 63 por ciento de todos los televisores digitales –cerca de 6.5 millones- por 900 millones de dólares, con evidentes tácticas para favorecerla, que incluyó un financiamiento de Bancomext.