Felipe Chao, vicepresidente de Relaciones Institucionales de Grupo MVS, confirmó que Joaquín Vargas, presidente del consorcio, interpuso una demanda por daño moral contra Carmen Aristegui y contra la editorial Penguin Random porque existen “varias imputaciones” en el prólogo del libro La Casa Blanca de Peña Nieto que la periodista debe “probar lo que afirma o retractarse”.

Entre esas afirmaciones, comentó Chao, está la imputación de que Joaquín Vargas “sucumbió a las componendas de poder, sin tener bases para decirlo”.

En entrevista vía telefónica, Chao subrayó que el interés de Joaquín Vargas “no es el dinero”. “Lo que demanda es que Carmen Aristegui compruebe lo que afirma o se retracte públicamente”, añadió.

En relación con la editorial Penguin Random, Vargas pide que se suprima el prólogo, escrito por Carmen Aristegui, “en tanto se resuelva el litigio”. Negó que intentaran impedir la circulación o la lectura del libro.

-Existe una coincidencia tanto de Aristegui como de la editorial de que esta demanda se trata de un intento de censura. ¿Cuál es la posición de Joaquín Vargas al respecto?

-No es un caso de censura. La relación laboral con Carmen Aristegui terminó con la demanda mercantil del 9 de abril de 2015 por cuatro razones fundamentales: uso indebido de propiedad intelectual e industrial; uso indebido de los derechos de autor; uso de recursos económicos sin facultad para ello; y por comprometer a la empresa sin autorización.

“No hay un intento absolutamente de nada relacionado con la censura. Se le pide que compruebe sus dichos o que se retracte.

-¿Existe una relación entre esta demanda y el discurso reciente del presidente Peña Nieto donde pide “perdón” por el escándalo de la Casa Blanca?

-No, ninguna. Presentamos la demanda hace casi dos meses.

-¿Por qué no se hizo pública?

-No la hicimos pública para que fuera el propio juez y los tribunales los que dirimieran.

Chao insistió en que no ha existido “ninguna presión” por parte del gobierno federal en la ruptura de MVS con Carmen Aristegui.