Como si un homenaje adelantado a Chespirito fuera, Enrique Peña Nieto pidió perdón a los mexicanos nuevamente por la célebre Casa Blanca, “fue sin querer queriendo”, pareció decir el mandatario. Y es que toda su explicación se podría resumir en las frases célebres del cómico mexicano; el ejercicio de “autocrítica” que realizó Peña Nieto durante la promulgación del Sistema Nacional Anticorrupción fue el equivalente al “se me chispoteó” y “es que no me tienen paciencia” del Chavo del Ocho.

El affaire que, como la película homónima de Hollywood, ya es todo un clásico (en este caso de la corrupción y el tráfico de influencias) tomó fuerza con el discurso del mandatario del día de ayer.

1

Todavía no se recuperaba el presidente de su accidentado viaje por Canadá, cuando las redes sociales nuevamente arremetieron contra un arrepentido Enrique.

2

WhatsApp-Image-20160719 (5)

Su “error”, dijo, no solo dañó a su familia sino a la investidura presidencial. Y es que, ¿cómo no?, si La Gaviota se quedó sin su humilde casita, fruto de tanto esfuerzo.

CnrKVqbVYAAHApX

Este drama conmovió a propios y extraños.

WhatsApp-Image-20160719 (2) WhatsApp-Image-20160719 (3)

Y marcó el camino para quienes como el Primer Mandatario, han cometido un errorcito, pues es cosa común que a uno se le pegue una casita de 7 millones de dólares: “ups, fue un error”.

WhatsApp-Image-20160719 (1) WhatsApp-Image-20160719

Pero para variar, ya lo saben, no todos estuvieron dispuestos a creer las sentidas disculpas de Enrique Peña Nieto.

CnrQVwwWcAA9VIn WhatsApp-Image-20160719 (4)